Novena de preparación a la Fiesta de la Misericordia Abril 3-11 de 2026
«¡Si también tú reconocieras hoy lo que conduce a la paz!» (Lc 19, 42)

«La humanidad no conseguirá la paz hasta que no se dirija con confianza a Mi misericordia. Oh, cuánto Me hiere la desconfianza del alma».
(Diario, 300)
Entronización de la imagen de la Divina Misericordia en el hogar
y Consagración de la familia a Jesús Misericordioso
- Ricardo Giraldo M. ses
«¡Si también tú reconocieras hoy lo que conduce a la paz!» (Lc 19, 42)
«¡Si también tú conocieras en este día el mensaje de paz! Pero ahora ha quedado oculto a tus ojos. Porque vendrán días sobre ti, en que tus enemigos te rodearán de empalizadas, te cercarán y te apretarán por todas partes, y te estrellarán contra el suelo a ti y a tus hijos que estén dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, porque no has conocido el tiempo de tu visita». (Lucas 19, 41-44)
Una realidad, un reto, una misión.
El mundo, denunciaba proféticamente el Papa Francisco, vive una cierta “Tercera Guerra mundial” en no pocos focos de conflictos internos de naciones o entre naciones vecinas que oscurecen el horizonte. Cuantas victimas inocentes, cuantas millonadas de dinero invertidos en armas, cuanta amenaza de armas cada día más mortíferas y destructivas. Y los gobernantes con corazón endurecido llevan a sus pueblos por los caminos del odio, de la guerra y de la muerte… Ciertamente, parecería que a los jinetes del apocalipsis (Cfr. Apoc 6, 1-8) se les ha dado el permiso de atraer la peste, el hambre, la muerte y la destrucción para la humanidad
El Papa León XIV exhorta: En un mundo como el nuestro, esto es signo de una misión y una vocación particular: vivir y llevar fraternidad, especialmente allí donde los hombres están divididos a causa de los conflictos, de la riqueza, de las diferencias culturales, de la raza o de la religión. En todos estos contextos, ustedes están llamados a ser portadores de amistad y de paz, como lo fueron los “Siete” que, en sus ciudades – también divididas por odios fratricidas – se convirtieron en mensajeros de reconciliación y de caridad.
Sean signos de paz y fraternidad en un mundo dividido por la guerra"
(León XIV al Capítulo General de los Siervos de María. 11 24 2025)
Tras las huellas de Cristo para llevar la paz al mundo
Pero para nosotros creyentes madurados en la Misericordia y la esperanza, como nos encaminó el bien recordado Papa Francisco con los dos últimos años jubilares, miramos hacia el Gran “Jinete Blanco” que es el Señor Jesús que tiene la victoria y trae la Paz. (cfr. Ap 6, 2. 8-9)
El mismo nos invita a través de santa Faustina: «La humanidad no conseguirá la paz hasta que no se dirija con confianza a Mi misericordia. Oh, cuánto Me hiere la desconfianza del alma». (Diario, 300)
Cobra actualidad la exhortación del Papa San Juan XXIII en su radiomensaje al mundo en favor de la paz. (10 de septiembre de 1961):
“Oremos entre nosotros y por nosotros y por cuantas criaturas de Dios se hallan esparcidas para constituir su Iglesia Santa y la familia humana, que también es enteramente suya. Deseamos dirigir nuestra invitación más apremiante a la oración a los sacerdotes, a las almas consagradas, a los inocentes, a los que sufren. Todos juntos oremos al Padre de las luces y de las gracias para que ilumine las mentes y mueva las voluntades de los grandes responsables de la vida o de la ruina de los pueblos; oremos por los pueblos mismos para que no se dejen obcecar por exasperantes nacionalismos o por rivalidades perniciosas y para que —como exhortamos con tantas instancias en nuestra encíclica Mater et Magistra— lleve a todos la armonía en las relaciones de convivencia social en la verdad, en la justicia, en el amor Roguemos todos para que mediante la penetración del espíritu cristiano prevalezca la moralidad en las costumbres; solidez de las familias cristianas, fuente de nobles energías de dignidad y prosperidad alegre.”
Animados con estas palabras consoladoras nos atreveremos a entrar en lo íntimo del Corazón del Padre para implorarle la paz añorada a través de la Novena de la Misericordia en este año 2026.
- Ricardo Giraldo Munera.
Sera conveniente leer el Mensaje de la LIX Jornada Mundial de la Paz 1 de enero de 2026 del Papa león XIV: “La paz esté con todos ustedes: hacia una paz “desarmada y desarmante”
La novena preparatoria a la Fiesta de la Divina Misericordia.
“Debo empezar una Novena” (Diario 1209). Inicialmente el Señor le pidió a santa Faustina una novena de Coronillas que debía iniciar el Viernes Santo (cfr. Diario, 796). Estando en el hospital de Prądnik ella se preparó a la Fiesta con una serie de adoraciones, de una hora, ante el Santísimo pidiendo la institución de la Fiesta. (Diario 1041)
Podemos decir que la novena a la Divina Misericordia que antecede la Fiesta es fruto de la experiencia mística de contemplación y vivencia de la pasión del Señor, iniciada en la tarde del Jueves Santo de 1937 (25 de marzo) y finalizada el Viernes Santo a las 3 de la tarde (cfr. Diario, 1053-1059). Y que luego ella escribió en su Diario en octubre del mismo año. (cfr. Diario, 1209-1229)
La Novena resalta la relación entre la Pasión de Cristo y la celebración Pascual. La Pasión, muerte y Resurrección de Cristo son la mayor manifestación de la Misericordia de Dios para con los pecadores, tanto de parte de Dios Hijo, quien asume obediente el sacrificio, como de parte de Dios Padre, quien entrega a Su único Hijo por la redención de la humanidad entera.
Claves para vivirla:
La novena este año tiene por lema «¡Si también tú reconocieras hoy lo que conduce a la paz!» (Lc 19, 42)
- Experimentar la Paz de Dios contemplando a Jesucristo. … Es necesario subrayar que un auténtico conocimiento del amor de Dios sólo es posible en el contexto de una actitud de oración humilde y de generosa disponibilidad. Partiendo de esta actitud interior, la mirada puesta en el costado traspasado de la lanza se transforma en silenciosa adoración. La mirada en el costado traspasado del Señor, del que salen «sangre y agua» (Cf. Jn 19, 34), nos ayuda a reconocer la multitud de dones de gracia que de ahí proceden (Cf. encíclica «Haurietis aquas», 34-41) y nos abre a todas las demás formas de devoción cristiana que están comprendidas en el culto al Corazón de Jesús. (cfr. Benedicto XVI, Carta al p. Peter-H Kolvenbach, 15 mayo, 2006)
- Los sentimientos de Paz de Jesús en la cruz. Cada día contempla los sentimientos del Señor con respecto a dicho tipo de personas. Así podrás tener en tu oración los "mismos sentimientos de Cristo". (cfr Diario 1688)
- La Novena es un buen ejercicio de intercesión unidos a los sentimientos del Señor en la Cruz. El culto perfecto en la Fiesta de la Misericordia exige ejercitar la misericordia de modo especial por la oración de intercesión. El Señor claramente exige: “Deseo que durante esos nueve días lleves a las almas a la Fuente de Mi Misericordia. [….] Cada día traerás a Mi Corazón a un grupo diferente de almas y las sumergirás en este mar de Mi misericordia.” (Diario 1209).
Por tanto:
- Cumple los deseos del Corazón de Jesús, fuente de vida y receptáculo de tu miseria. “He abierto Mi Corazón como una Fuente viva de Misericordia. Que todas las almas tomen vida de ella”. “Deseo que durante esos nueve días lleves a las almas a la Fuente de Mi Misericordia…” (Diario 1520; 1209).
- Evita hacer la Novena de prisa; puesto que cada día debemos contemplar el Corazón de Jesús, presentarle al Señor cierto tipo de personas y "sumergirlas" en el océano de Su misericordia.
- Para iniciar la oración podrías utilizar el "Saludo al Corazón de Jesús" de santa Faustina (Diario 1321), o las Letanías de la Divina Misericordia. (Diario 949)
- Ser Instrumentos de Paz siendo Misericordiosos con otros.
Contundentemente lo exige el Señor a santa Faustina: Si el alma no practica la misericordia de alguna manera no conseguirá Mi misericordia en el día del juicio. (Diario 1317)
“Exijo de ti obras de misericordia que deben surgir del amor hacia Mí Debes mostrar misericordia al prójimo siempre y en todas partes. No puedes dejar de hacerlo ni excusarte ni justificarte […] De este modo el alma alaba y adora Mi misericordia. Sí, el primer domingo después de Pascua es la Fiesta de la Misericordia, pero también debe estar presente la acción y pido se rinda culto a Mi Misericordia con la solemne celebración de esta Fiesta y con el culto a la imagen que ha sido pintada […] ella ha de recordar a los hombres las exigencias de Mi Misericordia, porque la fe sin obras, por fuerte que sea, es inútil.” (Diario 742)
Cada día le presentamos a la Divina Misericordia la intención propuesta por el mismo Señor a santa Faustina en la Novena (cfr. Diario 1209ss), les introduciremos en su Corazón y sumergiremos en el Océano de la misericordia.
- Esquema de la Novena.
- Oración inicial: Saludo al Corazón de Jesús (Diario 1321 / 692). O las Letanías de la Divina Misericordia. (Diario 949/692).
- Intención del día. Cada día Jesús pide: “Hoy, tráeme a ….”
Pensamos por quienes se hace la Novena correspondiente al día.
III. Contemplamos: Muéstrame, oh Dios, tu misericordia, según la compasión del Corazón de Jesús. (Diario 1298)
Un momento para leer de nuevo la intención del día y conocer los sentimientos de Cristo en la cruz hacia aquellos que pide le traigas a la fuente de la misericordia.
Miramos a Jesús en la cruz, que otorga su perdón y ora por quienes lo han crucificado (cf. Lc 23, 34.43). Si no conocemos sus sentimientos, nuestra oración será fría o distante, ajena al dolor del otro y a los sentimientos del propio Jesús.
Cuando Santa Faustina comenzó a concentrarse más en Cristo encontró la paz. Ella escribió: «Desde el momento en que me permitiste fijar los ojos de mi alma en Ti, oh Jesús, he estado en paz y no he deseado nada más» (Diario, 57).
Para este momento escogemos de tres fuentes, la experiencia de santa Faustina consignada en su Diario, La Sagrada Escritura que nos aporta la Buena Notica de la paz (Cfr. Ef 2,17), y las enseñanzas de la Iglesia, maestra de paz.
- Oramos:
- Oremos con santa Faustina: (Oraciones propias del día de la Novena).
- Reza la Coronilla de la Divina Misericordia según la intención del día.
- Oración final.
- Ser instrumento de Paz. (Compromisos). Afirma san José María Escrivá: “Un cristiano que viva unido al Corazón de Jesús no puede tener otras metas: la paz en la sociedad, la paz en la Iglesia, la paz en la propia alma, la paz de Dios que se consumará cuando venga a nosotros su reino”. (Homilía junio 1966)
¿Cómo le respondes al Señor? ¿Cuál es el compromiso que el Espíritu Santo sugiere para ser “Instrumento de Paz”?
Nota: Cualquier hora es buena para rezar la novena. Como inicia el Viernes Santo, bien se puede rezar a las tres de la tarde en la Hora de Misericordia y como preparación a la Celebración litúrgica de la Pasión del Señor.
Entronizar la Imagen.
En el Siglo XVII, en Francia, una religiosa de la congregación de la Visitación, Santa Margarita María de Alacoque, recibía una serie de manifestaciones del Sagrado Corazón. En 1675, durante la octava del Corpus Christi, Jesús se le manifestó con el corazón abierto, y señalando con la mano su corazón, exclamó: “He aquí el corazón que ha amado tanto a los hombres, que no se ha ahorrado nada, hasta extinguirse y consumarse para demostrarles su amor. Y en reconocimiento no recibo de la mayoría sino ingratitud”.
En la segunda revelación le pide tener la imagen en su casa y de forma especial en una pequeña tela sujeta a su pecho. Este es origen del popularmente conocido emblema “Detente” o “Salvaguardia del Sagrado Corazón”. La historia testimonia su eficacia en el pasado ante las epidemias, especialmente contra la peste bubónica de Marsella en 1720, donde el pueblo creyente acudió al "Detente", y la epidemia se frenó de manera casi milagrosa.
El siglo pasado el Señor prometió su protección de un modo "nuevo" con la Imagen de la Misericordia. El 21 de febrero de 1931 prometía: "El alma que venera esta imagen no perecerá. También prometo, ya aquí en la tierra, la victoria sobre los enemigos y, sobre todo, a la hora de la muerte. Yo Mismo la defenderé como Mi gloria." (Diario 48) y complementa en el año 1934: "Estos rayos protegen a las almas de la indignación de Mi Padre. Bienaventurado quien viva a la sombra de ellos, porque no le alcanzara la justa mano de Dios." (Diario 299)
Tal promesa nos hace pensar en un nuevo "Detente" que el Señor ofrece a la humanidad a la que no desea castigar sino darle la oportunidad de volver a El (cfr. Diario 300; 1588). Por tal razón será bueno entronizar la imagen de la Divina Misericordia en su casa en la novena, y/o colocar una pequeña imagen en la puerta de cada hogar, en una demostración de plena confianza en la Misericordia divina.
Encontrarás un subsidio para hacer la entronización al final de la Novena.
Si no sabes meditar cosas sublimes y celestes, descansa en la pasión de Cristo, deleitándote en contemplar sus preciosas llagas. Sufre con Cristo y por Cristo, si quieres reinar con Cristo...
Tomás de Kempis. Imitación de Cristo (Libro 2, 4)
Novena de preparación
a la Fiesta de la Misericordia
«¡Si también tú reconocieras hoy lo que conduce a la paz!» (Lc 19, 42)
ORACIONES
- Oración inicial para todos los días.
Saludo al Corazón de Jesús (Diario 1321)
Te saludo, misericordiosísimo Corazón de Jesús,
Viva fuente de toda gracia,
Único amparo y refugio nuestro,
En ti tengo la luz de la esperanza.
Te saludo, Corazón piadosísimo de mi Dios,
Insondable, viva fuente de amor,
De la cual brota la vida para los pecadores,
Y los torrentes de toda dulzura.
Te saludo, Herida abierta del Sacratísimo Corazón,
De la cual salieron los rayos de la misericordia
Y de la cual nos es dado sacar la vida,
Únicamente con el recipiente de la confianza.
Te saludo, inconcebible bondad de Dios,
Nunca penetrada e insondable,
Llena de amor y de misericordia, siempre santa,
Y como una buena madre inclinada sobre nosotros.
Te saludo, Trono de la misericordia, Cordero de Dios,
Que has ofrecido la vida por mí,
Ante el cual mi alma se humilla cada día,
Viviendo en una fe profunda.
(Diario 1321)
Oremos: Oh Jesús, te suplico que hagas mi corazón tan grande que pueda contener las necesidades de todas las almas que viven sobre toda la faz de la tierra. Oh Jesús, mi amor se extiende más allá, hasta las almas que sufren en el purgatorio y quiero expresar mi misericordia hacia ellas mediante las plegarias que tienen las indulgencias. Oh Jesús mío, sé que Te comportas con nosotros como nosotros nos comportamos con el prójimo (Diario 692).
“Jesús, haz que mi corazón se parezca al tuyo”
O también:
Letanías de la Divina Misericordia. (Diario 949)
Misericordia Divina, que brota del seno del Padre. R/ En ti confío.
Misericordia Divina, Supremo atributo de Dios...
Misericordia Divina, Misterio incomprensible...
Misericordia Divina, Fuente que brota del misterio de la Santísima Trinidad...
Misericordia Divina, insondable para todo entendimiento humano o angélico...
Misericordia Divina, de donde brotan toda vida y felicidad...
Misericordia Divina, más sublime que los cielos...
Misericordia Divina, fuente de milagros y maravillas...
Misericordia Divina, que abarca todo el universo...
Misericordia Divina, que baja al mundo en la Persona del Verbo Encarnado...
Misericordia Divina, que manó de la herida abierta del Corazón de Jesús...
Misericordia Divina, encerrada en el Corazón de Jesús para nosotros y especialmente para los pecadores...
Misericordia Divina, impenetrable en la institución de la sagrada Hostia...
Misericordia Divina, en la institución de la santa Iglesia...
Misericordia Divina, en el sacramento del santo bautismo...
Misericordia Divina, en nuestra justificación por Jesucristo...
Misericordia Divina, que nos acompaña durante toda la vida...
Misericordia Divina, que nos abraza especialmente en la hora de la muerte...
Misericordia Divina, que nos otorga la vida inmortal...
Misericordia Divina, que nos acompaña en cada momento de nuestra vida...
Misericordia Divina, que nos protege del fuego infernal...
Misericordia Divina, en la conversión de los pecadores empedernidos...
Misericordia Divina, asombro para los ángeles, incomprensible para los santos...
Misericordia Divina, insondable en todos los misterios de Dios...
Misericordia Divina, que nos rescata de toda miseria...
Misericordia Divina, fuente de nuestra felicidad y deleite...
Misericordia Divina, que de la nada nos llamó a la existencia...
Misericordia Divina, que abarca todas las obras de sus manos...
Misericordia Divina, corona de todas las obras de Dios...
Misericordia Divina, en la que estamos todos sumergidos...
Misericordia Divina, dulce consuelo para los corazones angustiados....
Misericordia Divina, única esperanza de las almas desesperadas...
Misericordia Divina, remanso de corazones, paz ante el temor...
Misericordia Divina, gozo y éxtasis de las almas santas...
Misericordia Divina, que infunde confianza contra toda esperanza...
Oremos: Oh Jesús, te suplico que hagas mi corazón tan grande que pueda contener las necesidades de todas las almas que viven sobre toda la faz de la tierra….
Muéstrame, oh Dios, Tu misericordia, (Diario 1298)
Muéstrame, oh Dios, tu misericordia,
según la compasión del Corazón de Jesús.
Escucha mis suspiros y mis suplicas
y las lágrimas de un corazón arrepentido.
Oh Dios omnipotente, siempre misericordioso,
Tu compasión es siempre inagotable,
aunque mi miseria es grandísima como el mar,
tengo plena confianza en la misericordia del Señor.
Oh Trinidad eterna, oh Dios siempre benigno,
Tu compasión es ilimitada,
Por eso confió en el mar de misericordia
y te siento, Señor, aunque me separa un velo.
Que la omnipotencia de tu misericordia, oh Señor,
sea glorificada en el mundo entero,
Que su culto no termine jamás,
Alma mía, propaga la Divina Misericordia con ardor.
Deseo de Jesús:
Deseo que durante esos nueve días lleves a las almas a la Fuente de Mi Misericordia para que saquen fuerzas, alivio y toda gracia que necesiten para afrontar las dificultades de la vida y especialmente en la hora de la muerte.
Cada dia traerás a Mi Corazón a un grupo diferente de almas y las sumergirás en este mar de Mi misericordia. Y a todas estas almas Yo las introduciré en la casa de Mi Padre. …
Y no rehusaré nada a ningún alma que traerás a la Fuente de Mi Misericordia. Cada dia pedirás a Mi Padre las gracias para estas almas por Mi amarga Pasión.
(Diario, 1209)
