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Novena de preparación a la Fiesta de la MisericordiaSegundo día - (Sábado Santo. Diario, 1212-1213)

Jesús pide: Hoy, tráeme a las almas de los sacerdotes y las almas de los religiosos, y sumérgelas en Mi misericordia insondable.

Novena de preparación  a la Fiesta de la MisericordiaSegundo día -  (Sábado Santo. Diario, 1212-1213)

Segundo día.

(Sábado Santo. Diario, 1212-1213)

  1. Oración inicial.

Te saludo, misericordiosísimo Corazón de Jesús, (Diario 1321)

O Letanías de la Divina Misericordia. (Diario 949)

  1. Intención del día:

Jesús pide: Hoy, tráeme a las almas de los sacerdotes y las almas de los religiosos, y sumérgelas en Mi misericordia insondable. Fueron ellas las que Me dieron fortaleza para soportar Mi amarga Pasión. A través de ellas, como a través de canales, Mi misericordia fluye hacia la humanidad. (Diario, 1212)

 III. Contemplamos:

Tiempo de mirar el corazón de Cristo, paz nuestra, y acudir a Él. “Muéstrame, oh Dios, tu misericordia, según la compasión del Corazón de Jesús.” (Diario, 1298)

 

Contempla los sentimientos de Jesús en la cruz hacia los sacerdotes y los religiosos: “Me dieron fortaleza para soportar Mi amarga Pasión”

 

- Sus sentimientos: valentía.

Jesús mira sus elegidos con un amor que cautiva sus corazones y les transforma. Aunque reconoce el peso de su misión, mira la cruz con valentía y está dispuesto a suplir las falencias de sus elegidos para hacerlos canales de la misericordia y recibe su entrega como aliciente para asumir valientemente su pasión.

Meditamos

  1. Experiencia de santa Faustina:

El Señor Jesús defiende mucho a Sus sustitutos en la tierra. Está muy unido a ellos y me ordena anteponer la opinión de ellos a la Suya. Conocí la gran familiaridad que hay entre ellos, entre Jesús y el sacerdote. Lo que dice el sacerdote, Jesús lo defiende y muchas veces se conforma a sus deseos, y a veces hace depender de la opinión [del sacerdote] sus propias relaciones con un alma. Conocí esto muy bien en las gracias particulares, hasta qué punto has compartido con ellos el poder y el misterio, oh Jesús, más que con los ángeles. Me alegro de ello porque todo es para mí bien. (Diario, 1240)

  1. La Buena Noticia de la paz (Ef 2,17):

Todo sumo sacerdote es tomado de entre los hombres y está constituido en favor de los hombres en lo que se refiere a Dios para ofrecer dones y sacrificios por los pecados. Es capaz de comprender a ignorantes y extraviados, porque está también él envuelto en flaqueza. Y a causa de la misma debe ofrecer por sus propios pecados lo mismo que por los del pueblo. Y nadie se arroga tal dignidad, si no es llamado por Dios, …. (Hebreos 5, 1-5)

 

  1. Meditemos con la Santa Iglesia, madre y maestra.

"El sacerdocio es el amor del corazón de Jesús" Papa Benedicto XVI, carta a los sacerdotes con motivo del 150º aniversario de la muerte de san Juan María Vianney,16 de junio de 2009

 “El Sacerdocio es el amor del corazón de Jesús”, repetía con frecuencia el Santo Cura de Ars. Esta conmovedora expresión nos da pie para reconocer con devoción y admiración el inmenso don que suponen los sacerdotes, no sólo para la Iglesia, sino también para la humanidad misma. Tengo presente a todos los presbíteros que con humildad repiten cada día las palabras y los gestos de Cristo a los fieles cristianos y al mundo entero, identificándose con sus pensamientos, deseos y sentimientos, así como con su estilo de vida. ¿Cómo no destacar sus esfuerzos apostólicos, su servicio infatigable y oculto, su caridad que no excluye a nadie? Y ¿qué decir de la fidelidad entusiasta de tantos sacerdotes que, a pesar de las dificultades e incomprensiones, perseveran en su vocación de “amigos de Cristo”, llamados personalmente, elegidos y enviados por Él?

Pero la expresión utilizada por el Santo Cura de Ars evoca también la herida abierta en el Corazón de Cristo y la corona de espinas que lo circunda. Y así, pienso en las numerosas situaciones de sufrimiento que aquejan a muchos sacerdotes, porque participan de la experiencia humana del dolor en sus múltiples manifestaciones o por las incomprensiones de los destinatarios mismos de su ministerio: ¿Cómo no recordar tantos sacerdotes ofendidos en su dignidad, obstaculizados en su misión, a veces incluso perseguidos hasta ofrecer el supremo testimonio de la sangre?

Sin embargo, también hay situaciones, nunca bastante deploradas, en las que la Iglesia misma sufre por la infidelidad de algunos de sus ministros.

Confío a la Santísima Virgen María, pidiéndole que suscite en cada presbítero un generoso y renovado impulso de los ideales de total donación a Cristo y a la Iglesia que inspiraron el pensamiento y la tarea del Santo Cura de Ars

  1. Oramos
  2. Oremos con santa Faustina: (Diario, 1213)

Oración a Jesús: Jesús misericordiosísimo, de quien procede todo bien, aumenta Tu gracia en nosotros para que realicemos dignas obras de misericordia, de manera que todos aquellos que nos vean, glorifiquen al Padre de misericordia que está en el cielo.

Alabemos la Misericordia Divina:

La fuente del amor de Dios,

Vive en los corazones limpios,

Purificados en el mar de misericordia,

Resplandecientes como las estrellas,

Claros como la aurora.

Oración al Padre: Padre eterno, mira con misericordia al grupo elegido de Tu viña, a las almas de los sacerdotes y a las almas de los religiosos; otórgales el poder de Tu bendición. Por el amor del Corazón de Tu Hijo, en el cual están encerradas, concédeles el poder de Tu luz para que puedan guiar a otros en el camino de la salvación, y a una sola voz canten alabanzas a Tu misericordia sin límite por los siglos de los siglos. Amén.

  1. Reza la Coronilla de la Divina Misericordia por los sacerdotes y los religiosos.

Presenta a la Divina Misericordia aquel sacerdote o religioso que el Señor te hace recordar y ora por él.

  1. Oración final:

Oh Dios eterno, en quien la misericordia es infinita y el tesoro de compasión inagotable, vuelve a nosotros tu mirada y aumenta tu misericordia en nosotros, para que en momentos difíciles no nos desesperemos ni nos desalentemos, sino que con gran confianza, nos sometamos a tu santa voluntad que es el amor y la misericordia misma (Diario 950-951).

  1. Ser instrumento de Paz.

Mi compromiso de misericordia hoy

Piensa ¿Que podrías hacer para ser “Instrumento de Paz” para un sacerdote o religioso?