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Crece nuestra Familia espiritual. Brasil nos da la bienvenida.

Crece nuestra Familia espiritual. Brasil nos da la bienvenida.
En la mente de nuestro hermano fundador Juan Carlos Saucedo Van Der Hans resuenan las palabras de Josué: ´´Te he preparado para dar vida a una gran nación´´ ratificando lo que ahora ha podido cumplir en su viaje a tierras Brasileras.

Luego de su participación en el primer encuentro misericordioso celebrado en la ciudad de Popayán Colombia, ha viajado a Brasil a seguir contribuyendo a la construcción del Reino de Dios, llevando como bandera la Obra Casa de la Misericordia y de manera particular, en equipaje de su corazón, el Manual Misericordia Día a Día como instrumento de vida; el cual ha servido en este caso para traspasar las fronteras de la cultura, el idioma y hacer visible la labor evangelizadora de nuestra comunidad laical.

Una oportunidad que ha tenido para reencontrarse con su hija Mónica María quien vive una experiencia discipular y misionera en la comunidad ´´Sementes do Verbo´´, quienes desde los primeros acercamientos que se tuvieron en Brasil en el Pre congreso continental de Aparecida, han acogido con beneplácito nuestra obra y con la bendición de Dios será el espacio donde nuestros misioneros serán recibidos al ser enviados a poner los cimientos de la sede Casa de la Misericordia en Brasil.

Junto con su hija, el 16 de septiembre, Juan Carlos ha tenido la oportunidad de reunirse con Monseñor Alberto Taveira, Arzobispo de Belem de Pará, con el fin de presentarle la Obra y solicitar el ´´imprimatur´´ para la próxima edición de Misericordia Día a Día en Portugués, una maravillosa oportunidad que el Señor nos regala para seguir traspasando fronteras.

´´…fue una conversación muy libre, él realmente es un papá…es un gran pastor´´. Así hablo Juan Carlos de Monseñor Alberto, quien expresó estar muy feliz de acogernos y darnos  el ´´imprimatur´´ permitiendo así que las puertas de Brasil sean abiertas para nosotros. Ha recomendado además que estemos unidos a la Comunidad ´´Sementes do Verbo´´ y a un movimiento de Misericordia que tiene presencia allí en Belem de Pará.

Seguimos construyendo Iglesia y ahora ponemos nuestra mirada misionera en Brasil para seguir ampliando nuestra ´´familia espiritual´´. En el corazón maternal de Nuestra Señora de Aparecida ponemos este gran sueño.