30 años de la Casa de la Misericordia

30 años de la Casa de la Misericordia

De gran bendición la celebración de los 30 años de la  Casa de la Misericordia en el 2019. Sus fundadores, Juan Carlos Saucedo y Fanny Osorio, se empeñaron en hacer de la Casa de la Misericordia un lugar de salvación, de calor, de acogida, de fraternidad,  y de Familia Espiritual.

Lo que comenzó como un grupo de oración, es hoy una Asociación Privada de Fieles que reúne a más de 10 mil integrantes, repartidos en 17 sedes y 5 misiones, que se encuentran en 8 países: Colombia, Panamá, Honduras, Estados Unidos,  Brasil, Costa Rica, Bolivia y  Ecuador.

Desde sus comienzos el rumbo que marcó el camino, fue el encuentro diario con el Señor a través de su Palabra; de ahí nace el Manual de oración Misericordia día a día, con el cual hemos desarrollado el método para orar con la Palabra de Dios, y que llamamos “un camino diario de oración personal”; regalo que hoy tiene más de 150 mil orantes entre adultos y niños, en español y portugués.

Manifestamos que nos encontramos en “Estado permanente de Misión”, como respuesta al llamado que nuestros obispos latinoamericanos nos hicieran en Aparecida, invitándonos a ser  “Iglesia discípula y misionera”; llamado que el Papa Francisco reafirma al decirnos que debemos  ser “Iglesia en salida.”

Asumiendo ese llamado, nacen las Escuelas de los misioneros de la Misericordia, en la cual se han formado más de 500 personas en el espíritu misionero de la Iglesia, y de ella han salido 70 misioneros de la Misericordia que han donado un año al Señor,  sirviendo como misioneros en 9 países, yendo al encuentro de Cristo presente en las comunidades necesitadas.

 

Con ese mismo espíritu de Iglesia en salida, en  el 2015 nacen las “Casas misioneras de la Misericordia”, espacio destinado a animar la oración en familia e incentivar el encuentro con la Palabra de Dios, haciendo oración de intercesión y reparación,  con la Coronilla de la Divina Misericordia. Eso mismo se está realizando con las visitas a los socios.

 

Más tarde, el Señor propicia las obras de misericordia, con la fundación en la ciudad de Duitama del hogar de paso, “Jesús Divina Misericordia”; en el cual,  acogemos a personas de escasos recursos, que después de largos viajes llegan a la ciudad acompañando a sus familiares enfermos, para que sean atendidos en el Hospital,  y no encuentran un lugar digno al alcance de sus posibilidades económicas para alojarse. Ahí, son recibidos con espíritu cálido, brindándoles techo, comida y acompañamiento espiritual.

 

En el año 2017 nace otra obra de misericordia, se recibe en donación la finca cafetera “San Juan Pablo II,” localizada en San Gil, departamento de Santander, donde estamos realizando una experiencia de apoyo a jóvenes que han caído en adicciones, y que requieren un proceso de desintoxicación. Allí, en medio del trabajo que realizan cultivando y recolectando el café, la oración, el acompañamiento sicológico y espiritual, se les da a estos jóvenes otra oportunidad de vida.  El café “Misericordia Coffee , un café con fe”, que producimos allí, ayuda obtener los recursos para sostener los costos de las terapias. Este lugar se ha convertido  en un centro espiritual para la vereda y la región.

 

En la ciudad de Panamá, la CDLM patrocina en la Diócesis de Chitré, unos comedores en los que se atienden a niños en condiciones de vulnerabilidad social, apoyándolos con programas alimenticios y nutricionales. También nuestros misioneros acompañan comunidades indígenas, campesinas y afrodescendientes en los territorios del Darién.

 

Actualmente en Panamá, se está llevando a cabo la construcción de una casa a la que llamamos “La Isla de la Misericordia” donde también se dará acompañamiento a jóvenes con problemas de adicción. Allí, se cultiva maíz, fríjoles y pepino cohombro, entre otros, como parte de la terapia.

 

En la ciudad de Cúcuta, en Colombia,  como Iglesia Viva, nos unimos a la labor caritativa que está realizando  la Diócesis de Cúcuta, atendiendo a los hermanos migrantes que lleguan de Venezuela.

 

30 años difundiendo el amor de Dios, a través de los medios masivos de comunicación: radio, televisión y prensa escrita.

En el año 2013 iniciamos con la emisora “En ti Confío, la Voz de la Misericordia”, (www.enticofioradio.org) es una de las actividades evangelizadoras de nuestra comunidad laical, con el propósito de compartir al mundo la belleza y fundamentos de nuestra fe católica, y a la vez apoyamos emisoras como Radio Paz en Miami, Radio Inmaculada en Atlanta. También en Colombia compartimos  espacios en Radio María  en Bogotá, Radio Católica Metropolitana en Bucaramanga, Vox Dei en Cúcuta, Radio Bolivariana en Medellín, Emisora comunitaria, Villanueva Stereo, Arquicali Stereo, en la ciudad de Cali y Lux Dei,  en la ciudad de Villavicencio.

 

En el 2014 comenzamos con el canal “En ti Confío TV” en YouTube, colocando al aire nuevamente el programa “En ti Confío TV”,  ahora con una proyección internacional.

 En el contexto de nuestro aniversario número 30, el 21 de enero del 2019, el Cardenal Rubén Salazar Gómez, Arzobispo de Bogotá y Primado de Colombia, por decreto 1339, instituye a la Casa de la Misericordia  como una “Asociación Privada de Fieles”, en la Arquidiócesis de Bogotá.

 

El 1º de agosto del año 2019  se da inicio a la experiencia de vida religiosa con 3  jóvenes que ya vivieron su año de misión, con la bendición de Mons. Julio Hernando García, obispo de la Diócesis de Garagoa, y el  acompañamiento espiritual del P. Jorge Gallo. El nombre que llevarán tanto religiosas como religiosos, será, misioneros del Padre Misericordioso.

En el mes de noviembre, desde las diferentes sedes  donde hacemos presencia en Colombia: Cúcuta, Bucaramanga, Ibagué, Cali, Medellín, Villavicencio, Duitama y  Bogotá; y fuera del país:  en  Panamá, Rio de Janeiro, Guayaquil, Honduras, Costa Rica  y Estados Unido;s  todos unidos como Familia Espiritual agradecimos a Dios con una Jornada de oración al Señor por estos 30 años de la Casa de la Misericordia. Gracias al Señor  por el don comunitario, y  porque durante estos años hemos podido llegar con esta fuerza misionera generando lazos fraternos  a través de los socios, misioneros, intercesores, difusores, servidores y sacerdotes que hacen posible todo este trabajo evangelizador.

 

Dios bendiga a los Socios de la Casa de la Misericordia, porque gracias a ustedes se está realizando esta gran labor de evangelización.

Únete a la Casa de la Misericordia más cercana, y caminemos  juntos en la gran misión de animar a otros a confiar en la Misericordia de Dios.