“Yo emprendo el viaje de todos” (1ª Reyes 2, 1-4)

Podemos decir, que esta Palabra de la primera lectura del día de ayer 04 de febrero, se cumplió hermosamente como bálsamo a la familia de los socios Fornes Flores, a la que visitamos por el duelo del tío de doña Yulieth.
Fue un momento de verdadera intimidad espiritual y se rompió con lo “oficial” de un rezo de novenario y todos pudieron dejarse tocar por la Palabra y les quedó como testamento el mismo deseo del rey David a su familia.
Fraternidad, visita de amor, hacernos juntos al mismo camino y dejarnos permear juntos por La Palabra fue la experiencia de anoche a nuestros socios.
Fue un momento de verdadera intimidad espiritual y se rompió con lo “oficial” de un rezo de novenario y todos pudieron dejarse tocar por la Palabra y les quedó como testamento el mismo deseo del rey David a su familia.
Fraternidad, visita de amor, hacernos juntos al mismo camino y dejarnos permear juntos por La Palabra fue la experiencia de anoche a nuestros socios.
