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Novena de preparación a la Fiesta de la Misericordia - Quinto día. (Martes de Pascua. Diario, 1218-1219)

Jesús pide: Hoy, atráeme a las almas de los herejes y de los cismáticos (o hermanos separados), y sumérgelas en el mar de Mi misericordia.

Novena de preparación  a la Fiesta de la Misericordia - Quinto día. (Martes de Pascua. Diario, 1218-1219)

[14:06, 4/4/2026] Neila: Quinto día.
(Martes de Pascua. Diario, 1218-1219)

I. Oración inicial.
Te saludo, misericordiosísimo Corazón de Jesús, (Diario 1321)
O Letanías de la Divina Misericordia. (Diario 949)


II. Intención del día:
Jesús pide: Hoy, atráeme a las almas de los herejes y de los cismáticos (o hermanos separados), y sumérgelas en el mar de Mi misericordia. Durante Mi amarga Pasión, desgarraron Mi cuerpo y Mi Corazón, es decir, Mi Iglesia. Según regresan a la Iglesia, Mis llagas cicatrizan y de este modo alivian Mi Pasión. (Diario, 1218)


III. Contemplamos:
Muéstrame, oh Dios, tu misericordia,
según la compasión del Corazón de Jesús. (Diario 1298)

1. Contempla los sentimientos de Jesús en la cruz hacia los Herejes y cismáticos, (los hermanos separados): “Según regresan a la Iglesia, Mis llagas cicatrizan y de este modo alivian Mi Pasión”.

- Sus sentimientos: paciencia y esperanza.
A Jesús le causa dolor las heridas de división y el escándalo que suscitan las herejías en el seno de la Iglesia. Aun así, mira con paciencia y dulzura. Es capaz de mirar a todos con calidez y amor, a nadie rechaza. Como el padre misericordioso, (Cfr. Lc 15) su mirada está llena de esperanza en el cambio y el retorno de sus hijos pródigos.

Meditamos:
1. Experiencia de santa Faustina:
La santidad de Dios es derramada sobre la Iglesia de Dios y sobre cada alma que vive en ella, pero no en grado igual. Hay almas completamente divinizadas, pero hay también almas apenas vivas (Diario 180)

2. La Buena Noticia de la paz (Ef 2,17):
Yo soy el buen pastor. … Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas y las mías me conocen a mí, como me conoce el Padre y yo conozco a mi Padre y doy mi vida por las ovejas. También tengo otras ovejas, que no son de este redil; también a ésas las tengo que conducir y escucharán mi voz; y habrá un solo rebaño, un solo pastor. (Juan 10, 11-16)

3. Meditemos con la Santa Iglesia, madre y maestra.
La paz de Cristo resucitado
Papa León XIV Mensaje para la LIX Jornada Mundial de la Paz 2026
Deseo reafirmarlo: «Esta es la paz de Cristo resucitado, una paz desarmada y una paz desarmante, humilde y perseverante. Proviene de Dios, Dios que nos ama a todos incondicionalmente».

El que venció a la muerte y derribó el muro que separaba a los seres humanos (cf. Ef 2,14) es el Buen Pastor, que da la vida por el rebaño y que tiene muchas ovejas que no son del redil (cf. Jn 10,11.16): Cristo, nuestra paz. Su presencia, su don, su victoria resplandecen en la perseverancia de muchos testigos, por medio de los cuales la obra de Dios continúa en el mundo, volviéndose incluso más perceptible y luminosa en la oscuridad de los tiempos.

El contraste entre las tinieblas y la luz, en efecto, no es sólo una imagen bíblica para describir el parto del que está naciendo un mundo nuevo; es una experiencia que nos atraviesa y nos sorprende según las pruebas que encontramos, en las circunstancias históricas en las que nos toca vivir. Ahora bien, ver la luz y creer en ella es necesario para no hundirse en la oscuridad. Se trata de una exigencia que los discípulos de Jesús están llamados a vivir de modo único y privilegiado, pero que, por muchos caminos, sabe abrirse paso en el corazón de cada ser humano. La paz existe, quiere habitar en nosotros, tiene el suave poder de iluminar y ensanchar la inteligencia, resiste a la violencia y la vence. La paz tiene el aliento de lo eterno; mientras al mal se le grita “basta”, a la paz se le susurra “para siempre”. En este horizonte nos ha introducido el Resucitado. Con este presentimiento viven los que trabajan por la paz que, en el drama de lo que el Papa Francisco ha definido como “tercera guerra mundial a pedazos”, siguen resistiendo a la contaminación de las tinieblas, como centinelas de la noche.


IV. Oramos
1. Oremos con santa Faustina (Diario, 1219)

Oración a Jesús: J…
[14:07, 4/4/2026] Neila: Sexto día.
(Miércoles de Pascua. Diario, 1220-1223)


I. Oración inicial.
Te saludo, misericordiosísimo Corazón de Jesús, (Diario 1321)
O Letanías de la Divina Misericordia. (Diario 949)


II. Intención del día:
Jesús pide: Hoy, tráeme a las almas mansas y humildes y a las almas de los niños pequeños, y sumérgelas en Mi misericordia. Éstas son las almas más semejantes a Mi Corazón. Ellas Me fortalecieron durante Mi amarga agonía. Las veía como Ángeles terrestres que velarían al pie de Mis altares. Sobre ellas derramo torrentes enteros de gracias. Solamente el alma humilde es capaz de recibir Mi gracia; concedo Mi confianza a las almas humildes. (Diario, 1220)


III. Contemplamos:
Muéstrame, oh Dios, tu misericordia,
según la compasión del Corazón de Jesús. …
[14:07, 4/4/2026] Neila: Séptimo día.
(Jueves de Pascua. Diario, 1224-1225)


I. Oración inicial.
Te saludo, misericordiosísimo Corazón de Jesús, (Diario 1321)
O Letanías de la Divina Misericordia. (Diario 949)


II. Intención del día:
Jesús pide: Hoy, tráeme a las almas que veneran y glorifican Mi misericordia de modo especial y sumérgelas en Mi misericordia. Estas almas son las que más lamentaron Mi Pasión y penetraron más profundamente en Mi espíritu. Ellas son un reflejo viviente de Mi Corazón compasivo. Estas almas resplandecerán con un resplandor especial en la vida futura. Ninguna de ellas irá al fuego del infierno. Defenderé de modo especial a cada una en la hora de la muerte. (Diario, 1224)


III. Contemplamos:
Muéstrame, oh Dios, tu misericordia,
según la compasión del Co…
[14:08, 4/4/2026] Neila: Octavo día.
(Viernes de Pascua. Diario, 1226-1227)


I. Oración inicial.
Te saludo, misericordiosísimo Corazón de Jesús, (Diario 1321)
O Letanías de la Divina Misericordia. (Diario 949)


II. Intención del día:
Jesús pide: Hoy tráeme a las almas que están en la cárcel del purgatorio y sumérgelas en el abismo de Mi misericordia. Que los torrentes de Mi sangre refresquen el ardor del purgatorio. Todas estas almas son muy amadas por Mí Ellas cumplen con el justo castigo que se debe a Mi justicia. Está en tu poder llevarles alivio. Haz uso de todas las indulgencias del tesoro de Mi Iglesia y ofrécelas en su nombre…. Oh, sí conocieras los tormentos que ellas sufren ofrecerías continuamente por ellas las limosnas del espíritu y saldarías las deudas que tienen con …

[14:06, 4/4/2026] Neila: Quinto día.
(Martes de Pascua. Diario, 1218-1219)

I. Oración inicial.
Te saludo, misericordiosísimo Corazón de Jesús, (Diario 1321)
O Letanías de la Divina Misericordia. (Diario 949)


II. Intención del día:
Jesús pide: Hoy, atráeme a las almas de los herejes y de los cismáticos (o hermanos separados), y sumérgelas en el mar de Mi misericordia. Durante Mi amarga Pasión, desgarraron Mi cuerpo y Mi Corazón, es decir, Mi Iglesia. Según regresan a la Iglesia, Mis llagas cicatrizan y de este modo alivian Mi Pasión. (Diario, 1218)


III. Contemplamos:
Muéstrame, oh Dios, tu misericordia,
según la compasión del Corazón de Jesús. (Diario 1298)

1. Contempla los sentimientos de Jesús en la cruz hacia los Herejes y cismáticos, (los hermanos separados): “Según regresan a la Iglesia, Mis llagas cicatrizan y de este modo alivian Mi Pasión”.

- Sus sentimientos: paciencia y esperanza.
A Jesús le causa dolor las heridas de división y el escándalo que suscitan las herejías en el seno de la Iglesia. Aun así, mira con paciencia y dulzura. Es capaz de mirar a todos con calidez y amor, a nadie rechaza. Como el padre misericordioso, (Cfr. Lc 15) su mirada está llena de esperanza en el cambio y el retorno de sus hijos pródigos.

Meditamos:
1. Experiencia de santa Faustina:
La santidad de Dios es derramada sobre la Iglesia de Dios y sobre cada alma que vive en ella, pero no en grado igual. Hay almas completamente divinizadas, pero hay también almas apenas vivas (Diario 180)

2. La Buena Noticia de la paz (Ef 2,17):
Yo soy el buen pastor. … Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas y las mías me conocen a mí, como me conoce el Padre y yo conozco a mi Padre y doy mi vida por las ovejas. También tengo otras ovejas, que no son de este redil; también a ésas las tengo que conducir y escucharán mi voz; y habrá un solo rebaño, un solo pastor. (Juan 10, 11-16)

3. Meditemos con la Santa Iglesia, madre y maestra.
La paz de Cristo resucitado
Papa León XIV Mensaje para la LIX Jornada Mundial de la Paz 2026
Deseo reafirmarlo: «Esta es la paz de Cristo resucitado, una paz desarmada y una paz desarmante, humilde y perseverante. Proviene de Dios, Dios que nos ama a todos incondicionalmente».

El que venció a la muerte y derribó el muro que separaba a los seres humanos (cf. Ef 2,14) es el Buen Pastor, que da la vida por el rebaño y que tiene muchas ovejas que no son del redil (cf. Jn 10,11.16): Cristo, nuestra paz. Su presencia, su don, su victoria resplandecen en la perseverancia de muchos testigos, por medio de los cuales la obra de Dios continúa en el mundo, volviéndose incluso más perceptible y luminosa en la oscuridad de los tiempos.

El contraste entre las tinieblas y la luz, en efecto, no es sólo una imagen bíblica para describir el parto del que está naciendo un mundo nuevo; es una experiencia que nos atraviesa y nos sorprende según las pruebas que encontramos, en las circunstancias históricas en las que nos toca vivir. Ahora bien, ver la luz y creer en ella es necesario para no hundirse en la oscuridad. Se trata de una exigencia que los discípulos de Jesús están llamados a vivir de modo único y privilegiado, pero que, por muchos caminos, sabe abrirse paso en el corazón de cada ser humano. La paz existe, quiere habitar en nosotros, tiene el suave poder de iluminar y ensanchar la inteligencia, resiste a la violencia y la vence. La paz tiene el aliento de lo eterno; mientras al mal se le grita “basta”, a la paz se le susurra “para siempre”. En este horizonte nos ha introducido el Resucitado. Con este presentimiento viven los que trabajan por la paz que, en el drama de lo que el Papa Francisco ha definido como “tercera guerra mundial a pedazos”, siguen resistiendo a la contaminación de las tinieblas, como centinelas de la noche.


IV. Oramos
1. Oremos con santa Faustina (Diario, 1219)

Oración a Jesús: J…
[14:07, 4/4/2026] Neila: Sexto día.
(Miércoles de Pascua. Diario, 1220-1223)


I. Oración inicial.
Te saludo, misericordiosísimo Corazón de Jesús, (Diario 1321)
O Letanías de la Divina Misericordia. (Diario 949)


II. Intención del día:
Jesús pide: Hoy, tráeme a las almas mansas y humildes y a las almas de los niños pequeños, y sumérgelas en Mi misericordia. Éstas son las almas más semejantes a Mi Corazón. Ellas Me fortalecieron durante Mi amarga agonía. Las veía como Ángeles terrestres que velarían al pie de Mis altares. Sobre ellas derramo torrentes enteros de gracias. Solamente el alma humilde es capaz de recibir Mi gracia; concedo Mi confianza a las almas humildes. (Diario, 1220)


III. Contemplamos:
Muéstrame, oh Dios, tu misericordia,
según la compasión del Corazón de Jesús. …
[14:07, 4/4/2026] Neila: Séptimo día.
(Jueves de Pascua. Diario, 1224-1225)


I. Oración inicial.
Te saludo, misericordiosísimo Corazón de Jesús, (Diario 1321)
O Letanías de la Divina Misericordia. (Diario 949)


II. Intención del día:
Jesús pide: Hoy, tráeme a las almas que veneran y glorifican Mi misericordia de modo especial y sumérgelas en Mi misericordia. Estas almas son las que más lamentaron Mi Pasión y penetraron más profundamente en Mi espíritu. Ellas son un reflejo viviente de Mi Corazón compasivo. Estas almas resplandecerán con un resplandor especial en la vida futura. Ninguna de ellas irá al fuego del infierno. Defenderé de modo especial a cada una en la hora de la muerte. (Diario, 1224)


III. Contemplamos:
Muéstrame, oh Dios, tu misericordia,
según la compasión del Co…
[14:08, 4/4/2026] Neila: Octavo día.
(Viernes de Pascua. Diario, 1226-1227)


I. Oración inicial.
Te saludo, misericordiosísimo Corazón de Jesús, (Diario 1321)
O Letanías de la Divina Misericordia. (Diario 949)


II. Intención del día:
Jesús pide: Hoy tráeme a las almas que están en la cárcel del purgatorio y sumérgelas en el abismo de Mi misericordia. Que los torrentes de Mi sangre refresquen el ardor del purgatorio. Todas estas almas son muy amadas por Mí Ellas cumplen con el justo castigo que se debe a Mi justicia. Está en tu poder llevarles alivio. Haz uso de todas las indulgencias del tesoro de Mi Iglesia y ofrécelas en su nombre…. Oh, sí conocieras los tormentos que ellas sufren ofrecerías continuamente por ellas las limosnas del espíritu y saldarías las deudas que tienen con …

[14:06, 4/4/2026] Neila: Quinto día.
(Martes de Pascua. Diario, 1218-1219)

I. Oración inicial.
Te saludo, misericordiosísimo Corazón de Jesús, (Diario 1321)
O Letanías de la Divina Misericordia. (Diario 949)


II. Intención del día:
Jesús pide: Hoy, atráeme a las almas de los herejes y de los cismáticos (o hermanos separados), y sumérgelas en el mar de Mi misericordia. Durante Mi amarga Pasión, desgarraron Mi cuerpo y Mi Corazón, es decir, Mi Iglesia. Según regresan a la Iglesia, Mis llagas cicatrizan y de este modo alivian Mi Pasión. (Diario, 1218)


III. Contemplamos:
Muéstrame, oh Dios, tu misericordia,
según la compasión del Corazón de Jesús. (Diario 1298)

1. Contempla los sentimientos de Jesús en la cruz hacia los Herejes y cismáticos, (los hermanos separados): “Según regresan a la Iglesia, Mis llagas cicatrizan y de este modo alivian Mi Pasión”.

- Sus sentimientos: paciencia y esperanza.
A Jesús le causa dolor las heridas de división y el escándalo que suscitan las herejías en el seno de la Iglesia. Aun así, mira con paciencia y dulzura. Es capaz de mirar a todos con calidez y amor, a nadie rechaza. Como el padre misericordioso, (Cfr. Lc 15) su mirada está llena de esperanza en el cambio y el retorno de sus hijos pródigos.

Meditamos:
1. Experiencia de santa Faustina:
La santidad de Dios es derramada sobre la Iglesia de Dios y sobre cada alma que vive en ella, pero no en grado igual. Hay almas completamente divinizadas, pero hay también almas apenas vivas (Diario 180)

2. La Buena Noticia de la paz (Ef 2,17):
Yo soy el buen pastor. … Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas y las mías me conocen a mí, como me conoce el Padre y yo conozco a mi Padre y doy mi vida por las ovejas. También tengo otras ovejas, que no son de este redil; también a ésas las tengo que conducir y escucharán mi voz; y habrá un solo rebaño, un solo pastor. (Juan 10, 11-16)

3. Meditemos con la Santa Iglesia, madre y maestra.
La paz de Cristo resucitado
Papa León XIV Mensaje para la LIX Jornada Mundial de la Paz 2026
Deseo reafirmarlo: «Esta es la paz de Cristo resucitado, una paz desarmada y una paz desarmante, humilde y perseverante. Proviene de Dios, Dios que nos ama a todos incondicionalmente».

El que venció a la muerte y derribó el muro que separaba a los seres humanos (cf. Ef 2,14) es el Buen Pastor, que da la vida por el rebaño y que tiene muchas ovejas que no son del redil (cf. Jn 10,11.16): Cristo, nuestra paz. Su presencia, su don, su victoria resplandecen en la perseverancia de muchos testigos, por medio de los cuales la obra de Dios continúa en el mundo, volviéndose incluso más perceptible y luminosa en la oscuridad de los tiempos.

El contraste entre las tinieblas y la luz, en efecto, no es sólo una imagen bíblica para describir el parto del que está naciendo un mundo nuevo; es una experiencia que nos atraviesa y nos sorprende según las pruebas que encontramos, en las circunstancias históricas en las que nos toca vivir. Ahora bien, ver la luz y creer en ella es necesario para no hundirse en la oscuridad. Se trata de una exigencia que los discípulos de Jesús están llamados a vivir de modo único y privilegiado, pero que, por muchos caminos, sabe abrirse paso en el corazón de cada ser humano. La paz existe, quiere habitar en nosotros, tiene el suave poder de iluminar y ensanchar la inteligencia, resiste a la violencia y la vence. La paz tiene el aliento de lo eterno; mientras al mal se le grita “basta”, a la paz se le susurra “para siempre”. En este horizonte nos ha introducido el Resucitado. Con este presentimiento viven los que trabajan por la paz que, en el drama de lo que el Papa Francisco ha definido como “tercera guerra mundial a pedazos”, siguen resistiendo a la contaminación de las tinieblas, como centinelas de la noche.


IV. Oramos
1. Oremos con santa Faustina (Diario, 1219)

Oración a Jesús: J…
[14:07, 4/4/2026] Neila: Sexto día.
(Miércoles de Pascua. Diario, 1220-1223)


I. Oración inicial.
Te saludo, misericordiosísimo Corazón de Jesús, (Diario 1321)
O Letanías de la Divina Misericordia. (Diario 949)


II. Intención del día:
Jesús pide: Hoy, tráeme a las almas mansas y humildes y a las almas de los niños pequeños, y sumérgelas en Mi misericordia. Éstas son las almas más semejantes a Mi Corazón. Ellas Me fortalecieron durante Mi amarga agonía. Las veía como Ángeles terrestres que velarían al pie de Mis altares. Sobre ellas derramo torrentes enteros de gracias. Solamente el alma humilde es capaz de recibir Mi gracia; concedo Mi confianza a las almas humildes. (Diario, 1220)


III. Contemplamos:
Muéstrame, oh Dios, tu misericordia,
según la compasión del Corazón de Jesús. …
[14:07, 4/4/2026] Neila: Séptimo día.
(Jueves de Pascua. Diario, 1224-1225)


I. Oración inicial.
Te saludo, misericordiosísimo Corazón de Jesús, (Diario 1321)
O Letanías de la Divina Misericordia. (Diario 949)


II. Intención del día:
Jesús pide: Hoy, tráeme a las almas que veneran y glorifican Mi misericordia de modo especial y sumérgelas en Mi misericordia. Estas almas son las que más lamentaron Mi Pasión y penetraron más profundamente en Mi espíritu. Ellas son un reflejo viviente de Mi Corazón compasivo. Estas almas resplandecerán con un resplandor especial en la vida futura. Ninguna de ellas irá al fuego del infierno. Defenderé de modo especial a cada una en la hora de la muerte. (Diario, 1224)


III. Contemplamos:
Muéstrame, oh Dios, tu misericordia,
según la compasión del Co…
[14:08, 4/4/2026] Neila: Octavo día.
(Viernes de Pascua. Diario, 1226-1227)


I. Oración inicial.
Te saludo, misericordiosísimo Corazón de Jesús, (Diario 1321)
O Letanías de la Divina Misericordia. (Diario 949)


II. Intención del día:
Jesús pide: Hoy tráeme a las almas que están en la cárcel del purgatorio y sumérgelas en el abismo de Mi misericordia. Que los torrentes de Mi sangre refresquen el ardor del purgatorio. Todas estas almas son muy amadas por Mí Ellas cumplen con el justo castigo que se debe a Mi justicia. Está en tu poder llevarles alivio. Haz uso de todas las indulgencias del tesoro de Mi Iglesia y ofrécelas en su nombre…. Oh, sí conocieras los tormentos que ellas sufren ofrecerías continuamente por ellas las limosnas del espíritu y saldarías las deudas que tienen con …