Este domingo 6 de Septiembre inicia la Semana por la Paz

Este domingo 6 de Septiembre inicia la Semana por la Paz. Desde el Secretariado de Pastoral Social a cargo de Monseñor Mons. Héctor Fabio Henao Gaviria, la Conferencia Episcopal de Colombia hace la invitación a todos los colombianos a unirse a esta semana, fortaleciendo el tema que en esta oportunidad es: "Yo saludo".
La Semana por la Paz, se ha constituido a lo largo de estos 28 años, para la sociedad colombiana, en un espacio que permite mostrar propuestas y experiencias de paz y de reconciliación. Para este año, se le ha dado un énfasis sobre la "cultura del encuentro" con una profunda visión teológica y pastoral del Papa Francisco (Evagelium Gaudium 220)
En esta semana tenemos la posibilidad de recordar y re- encontrarnos con las actitudes y vivencias que al modelo de nuestro maestro Jesús, nos permiten construir el don sagrado de la Paz. Dentro de esta dinámica la invitación es a resaltar la importancia que tiene el encuentro: con el Padre, con los otros y las otras, consigo mismo, para que precisamente en este encuentro, podamos descifrar el camino para la construcción de un mundo mejor, en paz y que haga presente el reino de los cielos.
La reconciliación no se garantiza por el hecho de saludarse, pero indudablemente que el saludo crea el espacio necesario para expresar los afectos y sentimientos que permiten el reencuentro. El sentido del saludo históricamente está vinculado con la paz, de por si es un gesto de paz, sin embargo con el paso del tiempo se ha vuelto un gesto mecánico que pierde el valor del encuentro con alguien a quien identificamos con su nombre y a quien miramos a los ojos para expresarle nuestro deseo de bien y de paz.
El saludo tiene una fuerza profunda porque es capaz de bajar las tensiones y abre la posibilidad de establecer el diálogo. El saludo se compone de una expresión verbal y un gesto corporal que unen la actitud espiritual a la comunicación y cercanía. Hoy Colombia necesita de actitudes, gestos y expresiones que hagan posible el encuentro entre aquellos que se identificaron y miraron como enemigos. El saludo permite descubrir el ser humano que hay en cada persona más allá de los prejuicios y percepciones que nos hemos hecho, es descubrir que detrás de la imagen que nos hemos construido de aquellos que consideramos "adversarios", hay un ser humano.
Para derribar los muros que nos separan y construir una nueva sociedad se requiere saludar por la paz, saludar en paz y con la voluntad de establecer vínculos de paz, de manera que la despedida sea la paz, dejar la paz como resultado del encuentro: "la paz les dejo" decía Jesucristo a sus discípulos después de la resurrección. El Evangelio de San Mateo, 10, 12, nos narra que Jesús hizo una propuesta radical a sus seguidores en todo el mundo: "al entrar en una casa den su saludo de paz".
La paz se construye desde los gestos y los hechos de cada día, desde lo cotidiano, comencemos por el saludo de manera que construyamos paz desde todos los rincones del país, desde cada familia y comunidad.
Fuente: CEC
