“La riqueza de callejear, sirviendo”, de nuestros misioneros en Bucaramanga

los servidores y misioneros de la obra en Bucaramanga, durante el mes de septiembre vivieron la experiencia de “la riqueza de callejear sirviendo”, durante la misión que realizaron por algunos pueblos de Santander compartiendo el Camino de Oración personal, enseñando a orar con la Palabra de Dios.
“...Esa riqueza de callejear sirviendo, de ser callejeros de una fe que quizás que ellos mismos no terminan de entender, es el testimonio, testimonio que nos abre a la acción del Espíritu Santo, que entra y nos va trabajando en el corazón..."[Papa Francisco en Medellín-Col]. Así lo dijo Rubén Rodríguez quien coordina la sede Jesús de Nazareth en Bucaramanga, días después de esta bella experiencia misionera, que llevó a este grupo de más de 12 misioneros a recorrer la Mesa de los Santos ubicada a tan solo 40 minutos del casco urbano de Bucaramanga, y las parroquias San Martin de Porres, la Sagrada Familia, Cristo Resucitado, el Santuario de la Divina Misericordia, la Catedral de la Santa Cruz en San Gil, y el Valle de San José.
Alrededor de 150 hermanos se unieron a la Familia Espiritual de la obra, y conocieron la propuesta de oración durante estos días de misión, en los que nuestros servidores vivieron una gran aventura misionera que les permitió contemplar la naturaleza en el Parque Gallineral y el "majestuoso" Cañón del Chicamocha. Y allí, Adorar al Creador y bendecir al Señor por tanta Bondad...
Una experiencia misionera que sigue cosechando abundantes frutos y especialmente el corazón agradecido de nuestros servidores, por cada Sacerdote que los acogió, y por cada uno de los que generosamente participaron de este recorrido por los bellos caminos del "Gran Santander".
Nos unimos al gozo de este grupo y bendicimos al Señor por estos días en los que nuestros misioneros una vez más atendieron el llamado del Papa Francisco de ser una Iglesia en salida : “¡Todo para la mayor Gloria de Dios. Bendecimos al Señor por este tiempo maravilloso de Misión, la alegría de sentirnos "Discípulos y Misioneros", para que todos los pueblos tengan Vida...El contacto con la naturaleza, el compartir fraterno, la alegría del servicio, todas ellas, acciones que nos muestran la ternura de Dios...Gracias Misioneros y hermanos Servidores de San Gil y Villanueva, por permitirnos ser instrumentos de la Misericordia de Dios.

