Visita Pastoral a la Familia Espiritual de Ocú, Panamá

Visita Pastoral a la Familia Espiritual de Ocú, Panamá
Nuestro hermano Coordinador de Pastoral Nacional Miguel Salvador Fernández Ospino, viajó a Panamá para llevar el mensaje de la Palabra de Dios a diferentes realidades y personas.

Desde el viernes 16 de octubre hasta el domingo 18 tuvo la oportunidad de acompañar a un grupo de más de 150 jóvenes en la localidad de Ocú, quienes se vienen preparando para recibir el sacramento de la confirmación, una experiencia que fue apoyada por nuestros hermanos Limbania, César, José y Rosario, Misioneros de la Misericordia que hacen visible nuestra Obra en aquel territorio.

El domingo 18 de octubre Miguel predicó en la Jornada de Retiro Espiritual para las familias, enseñanza que fue dirigida a un aproximado de 300 personas que se congregaron en la Parroquia San Sebastián de Ocú de la Diócesis de Chitré.

´´El encuentro con los Jóvenes fue una invitación poderosa a abrirse a la Misericordia Divina, motivando en ellos el seguimiento a Jesús en comunidad. Fruto del encuentro algunos Jóvenes se preparan a venir a Colombia y participar dela Escuela de los Misioneros que se realizará en el mes de diciembre en nuestra sede de retiros en Albán, Cundinamarca´´. Este ha sido el anuncio que nuestro hermano misionero ha dado como alegre conclusión.

A destacar fue el encuentro particular que se tuvo con los padres de estos jóvenes con quienes se vivieron momentos especiales de sanación interior donde se permitió redescubrir el regalo de cada hijo y la custodia que se les merece. Y la visita a las niñas en vulnerabilidad que se encuentran al cuidado del Hogar Malambo.

Adicional a estas actividades el Padre Jonathan le ha solicitado a Miguel compartir la Palabra del Señor en ´´El Encuentro Campamento´´ que se lleva a cabo durante 4 días con jóvenes, mientras trascurren los carnavales en Panamá

Damos Gracias Dios por la vida de nuestro hermano Miguel Fernández que ha podido hacer visible la misericordia del Señor en cada mensaje compartido, dejando la semilla del amor del Padre sembrada en los corazones de las familias y en cada una de las realidades que hacen parte de la experiencia misionera que la Obra Casa de la Misericordia ha venido cumpliendo en Panamá, con la esperanza de ver florecer una Nueva Primavera Espiritual y añadiendo más miembros a nuestra ´´Familia Espiritual´´.