Mi casa ya es Misionera de la Misericordia.

Mi casa ya es Misionera de la Misericordia.
Jesús volvió a Galilea con el Poder del Espíritu Santo, y su fama corrió por toda aquella región. Enseñaba en las sinagogas de los judíos y todos lo alababan. (Lc.414-15)

El proyecto de Jesús ha sido la proclamación de la Buena Noticia, aquel día en la Sinagoga todos tenían los ojos puestos en Él, porque la autoridad dada por El Espíritu de Dios se reflejaba en cada una de las Palabras que pronunciaba (Lc.4,20). Es así como los hermanos Misioneros de la Misericordia, asumiendo, con valor, la tarea de la misión encomendada por el Proyecto de los Misioneros de la Misericordia, que es la línea permanente de proyección del apostolado de la Casa de la Misericordia a nivel nacional e internacional, están instaurando el Reino de Dios en la creación de las Casa Misioneras de la Misericordia.

Poco a poco, nuestros misioneros van a cada hogar de quienes abren las puertas de su esperanza para dejarse invadir por la Palabra de Dios que va representada en el Manual de Oración Misericordia Día a Día y como guía El Camino Diario de Oración Personal.

Tanto el hermano Socio Misionero o fiel seguidor de la Espiritualidad ha experimentado la visita de uno de nuestros misioneros que como Jesús llegan con la autoridad del Espíritu Santo a proclamar la Palabra de Dios como propuesta verdadera y contundente de salvación, no solo para su bien personal sino para la plenitud de toda la familia.

Un momento de meditación de la Palabra, oración de intercesión y fraternidad ha logrado que el Señor llegue a realizar Su obra de amor en los hogares que han dicho si a este proyecto, constituyéndose en foco de misericordia desde donde se irradia una vida de gracia, de conversión y paz.

Damos infinitas gracias a Dios por la vida de cada hogar que ha sido Sinagoga de proclamación de la Palabra. Cada experiencia que nuestros misioneros cuentan, con gozo, es la confirmación de lo que Jesús replico aquel día desde la profecía de Isaías y lo realizado durante toda su vida pública: los ciegos verán, los sordos oirán, los cojos caminaran, los cautivos serán libres y los corazones heridos serán curados (Is.61,1-2)

Bendecimos a Dios por la sabiduría otorgada a nuestra Obra, cuando una vez hace 25 años quiso asumir la orden dada por Jesús a sus discípulos: ´´Vayan y hagan discípulos míos a todos los pueblos´´ (Mt. 28,19) y hoy podemos decir con toda convicción asumiendo la voz del Señor al ver el trabajo ya realizado en cada Casa Misionera que se ha creado: ´´Hoy les llegan noticias de cómo se cumplen estas palabras proféticas´´ (Lc.4, 21)

No nos pregonamos a nosotros mismos, sino que proclamamos a Cristo Jesús como Señor; y nosotros somos servidores de ustedes por Jesús. (2 Cor. 4,5)