Andres Rúa

Andres Rúa
Andrés Rúa nació en un pueblo del norte del departamento de Antioquia llamado Gómez Plata en el año 1975, Ocupa el número  10, en una familia de 11 hermanos, 6 mujeres y 5 hombres. A su madre no la conoció porque el Padre Eterno la llamo a vivir junto él cuando tenía 18 meses de Nacido.
Por pura Gracia de Dios. Después de varios años en la radio comercial, Andrés sintió  una fatiga lo que le permitió buscar nuevas opciones para recuperar lo que sentía perdido. Oscar Calderón uno de los mejores amigos de Andrés logró conectarlo con la Casa de la Misericordia en el año 2002, “Dios me dio un trabajo con el horario que yo buscaba y de eso se valió para pescarme, literalmente, me cazo En la sede de Medellín, Dios es grande. Fui locutor de la emisora En Ti Confió Radio la voz de la Misericordia  y  luego coordinador local de Pastoral, hasta el momento que mis Hermanos Mayores se arriesgaron a confiarme la Coordinación General de la  sede Santa Faustina. He de decir que solo y tan solo gracias al trabajo en comunidad con un maravilloso grupo de funcionarios, voluntarios y servidores, hemos logrado sacar adelante esta Sede”.
Para Andrés que la Casa de la Misericordia este cumpliendo 25 años,  representa un motivo de alegría es  un crecimiento espiritual en comunidad, una obra no es fácil que se sostenga 25 años sola, esta obra es de Dios, es para “nosotros un reto mantenerla viva mostrándole a todos lo bello de la misericordia de Dios”,  hay que seguir trabajando por ella y para ella.
En su vida personal, ha sido determinante esta experiencia, pudo vivir un auténtico encuentro personal con Cristo. Antes solo lo miraba como Zaqueo, de lejos. “Aquí pude abrirle la puerta de mi casa interior y ha cambiado mi vida. El encuentro diario con la Palabra, renueva en mí ese encuentro con Cristo, me llama a la conversión, me hace ser discípulo en medio de una comunidad y como dice Aparecida, “por desborde de gratitud”, me mueve a la misión. Soy feliz y procuro disfrutar al máximo cada día”.
A quienes no conocen la Obra les invito a acercarse a la Sede más  próxima. La iglesia es un espléndido jardín, con diversidad de dones y carismas, pero un mismo Espíritu. Conozcan nuestro apostolado y pidan a Dios luz   para discernir si es aquí donde quiere santificarles. No se queden solos. La iglesia se fundamenta en la Trinidad, Dios no es soledad, es Comunidad. Unidad en la diversidad. Vive una experiencia discipular  y descubre tu misión. La Iglesia te necesita. Dios te ha dado mucho y tú tienes mucho para darle en la persona de los hermanos. Te duele la realidad del mundo? Tú puedes hacer mucho por cambiar esa realidad. No te quedes en la comodidad de la orilla, esperando que otros lo hagan. Arriésgate a remar mar adentro. No tengas miedo”.