Primer dia : Novena al Espiritu Santo 2020

"El Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad". (Rom 8,26)

Primer dia : Novena al Espiritu Santo 2020

Día 1.


Cuando el Espíritu se apaga.


“El Resucitado quiere resucitar a la humanidad entera”


1. Oración inicial.


Oración al Espíritu Santo (Santa Faustina. Diario 1411)
Oh Espíritu de Dios, Espíritu de verdad y de luz, vive en mi alma
constantemente con Tu gracia divina. Que Tu soplo disipe las tinieblas, y
que las buenas obras se multipliquen en Tu luz.


Espíritu de Dios, Espíritu de amor y de misericordia, que infundes en mi
corazón el bálsamo de confianza, Tu gracia afirma mi alma en el bien,
dándole la fuerza irresistible, la perseverancia.


Oh Espíritu de Dios, Espíritu de paz y de alegría, que confortas mi corazón
sediento y viertes en él la fuente viva del amor de Dios, y lo haces
impávido para la batalla.

Oh Espíritu de Dios, huésped amabilísimo de mi alma, por mi parte
deseo ser fiel a Ti. Tanto en los días de alegría como en los tormentos,
deseo siempre vivir en Tu presencia, oh Espíritu de Dios.


Oh Espíritu de Dios que penetras mi ser en su totalidad, y me das a
conocer Tu vida divina, trina, y me confías los secretos de tu esencia
divina, y unida a Ti de este modo, viviré por la eternidad.


2. El Señor habla: Leamos y meditemos Marcos 16,1-7


Pasado el sábado, María Magdalena, María la de Santiago y Salomé
compraron perfumes para embalsamar a Jesús. El primer día de la
semana, muy de madrugada, a la salida del sol, fueron al sepulcro. Iban
comentando: ¿Quién nos correrá la piedra de la entrada al sepulcro?
Pero, al mirar, observaron que la piedra había sido ya corrida, y eso que
era muy grande. Cuando entraron en el sepulcro, vieron a un joven
sentado a la derecha, que iba vestido con una túnica blanca. Ellas se
asustaron. Pero él les dijo: No os asustéis. ¿Buscáis a Jesús de Nazaret, el
crucificado? Ha resucitado; no está aquí. Mirad el lugar donde lo
pusieron. Ahora id a decir a sus discípulos y a Pedro: «Él va delante de
vosotros a Galilea; allí lo veréis, tal como os dijo».


* Personalización de la Palabra.


El olvido del Espíritu tiene graves consecuencias. Sin el Espíritu Dios se
ausenta; las puertas de la iglesia se cierran, los carismas se extinguen, la
comunión se resquebraja, el pueblo y la jerarquía se separan, la comunión
se debilita, el diálogo fraterno se sustituye por la polémica.


* Un plan para resucitar.


‘Alégrense’” (Mt 28, 9). Es la primera palabra del Resucitado después de
que María Magdalena y la otra María descubrieran el sepulcro vacío y se
toparan con el ángel. El Señor sale a su encuentro para transformar su
duelo en alegría y consolarlas en medio de la aflicción (cfr. Jr 31, 13). Es
el Resucitado que quiere resucitar a una vida nueva a las mujeres y, con
ellas, a la humanidad entera. Quiere hacernos empezar ya a participar de la
condición de resucitados que nos espera…


Como las primeras discípulas que iban al sepulcro, vivimos rodeados por
una atmósfera de dolor e incertidumbre que nos hace preguntarnos:
“¿Quién nos correrá la piedra del sepulcro?” (Mc 16, 3). ¿Cómo haremos
para llevar adelante esta situación que nos sobrepasó completamente? El
impacto de todo lo que sucede, las graves consecuencias que ya se reportan
y vislumbran, el dolor y el luto por nuestros seres queridos nos
desorientan, acongojan y paralizan. Es la pesantez de la piedra del sepulcro
que se impone ante el futuro y que amenaza, con su realismo, sepultar toda
esperanza. Es la pesantez de la angustia de personas vulnerables y ancianas
que atraviesan la cuarentena en la más absoluta soledad, es la pesantez de
las familias que no saben ya como arrimar un plato de comida a sus mesas,
es la pesantez del personal sanitario y servidores públicos al sentirse
exhaustos y desbordados… esa pesantez que parece tener la última palabra.
(Francisco, Un plan para resucitar, 1-2)


*Santa Faustina nos comparte:
- Jesús: No tengas miedo, alma pecadora, de tu Salvador; Yo soy el
primero en acercarme a ti, porque sé que por ti misma no eres capaz de
ascender hacia Mí. No huyas, hija, de Tu Padre; desea hablar a solas con tu
Dios de la Misericordia que quiere decirte personalmente las palabras de
perdón y colmarte de Sus gracias. ¡Oh, cuánto Me es querida tu alma! Te
he asentado en Mis brazos. Y te has grabado como una profunda herida en
Mi Corazón.


- El alma: Señor, oigo Tu voz que me llama a abandonar el mal camino,
pero no tengo ni valor ni fuerza.


- Jesús: Yo soy tu fuerza, Yo te daré fuerza para luchar.
(Diario, 1485. Diálogo de Dios Misericordioso con el alma).

3. Compromiso.


Que puedes hacer hoy para reavivar la presencia del Espíritu Santo en tu
vida?


4. Oremos:


SECUENCIA


Ven Espíritu Divino,
manda tu luz desde el cielo,
Padre amoroso del pobre;
don en tus dones espléndido;
luz que penetra las almas;
fuente del mayor consuelo.
Espíritu Santo ven, ven...
Ven, dulce huésped del alma,
descanso de nuestro esfuerzo.
tregua en el duro trabajo,
brisa en las horas de fuego,