La Misericordia se toma la capital de Colombia

La Misericordia se toma la capital de Colombia

Desde ayer y hasta el martes 19 de agosto la misericordia se toma la capital colombiana, con la realización del Tercer Congreso Apostólico Mundial de la Misericordia: Wacom III. Para impetrar desde nuestra patria un mensaje de fe, esperanza, paz y reconciliación al mundo. Así lo dio a conocer el Señor Cardenal Christoph Schönnborn, Arzobispo de Viena y presidente del Patronato Wacom en su intervención “La Misericordia Divina, nuestra misión”, en la que puntualizó que únicamente la misericordia de Dios pone fin al mal, recordando las palabras que dirigió San Juan Pablo II en agosto de 2002, cuando desde Krakovia consagró el mundo entero a la Divina Misericordia.

Días de bendición para la Iglesia Colombiana y desde Colombia para América, Latinoamérica y el mundo estarán acompañando el evento eclesial del año en Colombia, que reúne por primera vez cardenales, obispos, hermanos de otras confesiones y testigos de la Misericordia, que han venido con el propósito de enviar un mensaje desde Colombia, para decirle al mundo que todos necesitamos de la Misericordia, que la Misericordia toca el corazón y cambia la vida.

La agenda de este primer día contó en el acto de inauguración desde el coliseo del Colegio Agustiniano Salitre, con los saludos del Señor Nuncio Apostólico en Colombia de Mons. Ettore Balestrero, el señor cardenal de Colombia Rubén Salazar Gómez, la ponencia cardenal Christoph Schönnborn, así como con los testimonios de la italiana Claudia Koll, de Sor Ifunanya Ugwoha, Nes (nigeria) y la conferencia del Pastor Martin Hoegger y la Eucaristía presidida por Mons. Ramón Arguelles, arzobispo de Lipa, Filipinas.

Cerca de 1.500 personas estuvieron presentes en la inauguración de Wacom III y se espera que el próximo domingo que será abierto, lleguen al Colegio San Pedro Claver de Fontibón todos aquellos hermanos en la fe que han tenido la experiencia de ser tocados por la Misericordia de Dios y también todos aquellos que sienten la necesidad de experimentarla en sus vidas.

Publicado: Casa de la Misericordia
Neila Marín CS