El Domingo de la Misericordia del 2014 se realizará la canonización de Juan Pablo II y de Juan XXIII

El Domingo de la Misericordia del 2014 se realizará la canonización de Juan Pablo II y de Juan XXIII
Así lo confirmó, El pasado 30 de septiembre en la Sala del Consistorio del Palacio Apostólico Vaticano, el Papa Francisco. El fue elegido por el Pontífice, por ser el primer domingo después de las celebraciones de la Semana Santa, cuando la Iglesia católica celebra la fiesta de la Divina Misericordia, fiesta instituida por Juan Pablo II en el año 2000.

El anuncio lo hizo el papa Francisco en latín durante su primera reunión con los cardenales en su pontificado, en el cual estableció que ambos Papas serán inscritos en el Registro de los Santos y se convertirán en los otros dos pontífices proclamados santos en los últimos cien años junto con Pio X (canonizado el 3 de septiembre de 1954).

La canonización de Juan Pablo II (1920-2005) ha llegado en tiempo récord, pero ha seguido todos los pasos marcados por la Iglesia, aunque Benedicto XVI retiró una norma que solía requerir un período de espera de cinco años antes de que pudieran iniciarse los trámites de canonización.

La subida a los altares del papa polaco, cuyo mandato duró casi 27 años, fue casi por aclamación popular tras el "santo súbito" (santo ya) que resonó durante días en la Plaza de San Pedro del Vaticano.

En mayo de 2011, la Congregación para las Causas, el organismo del Vaticano que evalúa a los candidatos a la santidad, eligió como primer milagro el caso de la monja francesa y enfermera Marie Simon Pierre, de 51 años, quien según la comisión médica se curó de manera inexplicable de la enfermedad de Parkinson que padecía.

Los hechos se remontaban a 2005, dos meses después de la muerte del papa polaco. A la monja se le había diagnosticado parkinson en 1988 y apenas podía escribir ni caminar.

El 2 de junio de 2005, la monja pidió a su superiora que le relevara de sus funciones en el hospital donde prestaba sus servicios, pero su superiora la convenció para que pidiera a Juan Pablo II que le curara de su enfermedad.

Según la versión de la monja, a la mañana siguiente el mal había desaparecido.

Juan XIII, el "Papa bueno", como es conocido por muchos, convocó el gran Concilio Vaticano II (1962-1965) que abrió la Iglesia católica al mundo, al tiempo que siempre conservó la imagen de un pastor cercano a la gente, simple y de buen humor, cualidades que lo acercan a Francisco.

La decisión de canonizar a Juan XXIII sin milagro es una prerrogativa del jefe de la Iglesia católica, quien desea valorizar el ejemplo del autor de la encíclica "Pacem in terris", pero al mismo tiempo evitar el culto a la personalidad que genera Juan Pablo II, carismático y capaz de seducir a las multitudes.

Los especialistas también precisan que la beatificación conjunta de estos dos máximos representantes de la Santa Sede entre 1978 y 2005, y 1958 y 1963, respectivamente, muestra la intención de Francisco de mantener el equilibrio entre dos figuras muy diferentes, pero a la vez importantes en la Iglesia católica.

La canonización espera reunir a cientos de miles de personas, principalmente de Italia y Polonia, hasta la plaza de San Pedro, así como a Benedicto XVI.