Corona de Adviento

Corona de Adviento
Empezamos la época más bonita del año, época en que nos unimos como familia para celebrar el Nacimiento del niño Dios.  Jesús nace en cada corazón que decide abrirse para que él entre y restaure nuestro espíritu; así daremos frutos frescos, sanos y abundantes para el crecimiento del reino y la gloria de Dios Padre. 

Los católicos en esta época hacemos el camino de adviento, que no es más que celebrar con alegría que Dios se hizo hombre,  y se acercó a nosotros. En el adviento caminamos hacia nuestro verdadero encuentro con él, con un  espíritu gozoso reflejándose en toda esta época de Navidad.
Aprovechemos esta época para  hacer más cercana  nuestra relación con Jesús haciéndonos niños como él, para apreciar la gracia que se nos manifiesta con su llegada. 

El adviento comienza el domingo 30 de Noviembre y se extiende hasta la noche del 24 de Diciembre,  se representa en un símbolo que es un círculo que hacemos con  guirnaldas que adornamos con flores navideñas, moños de colores rojo y verde , y se adorna también con cuatro velas de color verde, morado, blanco, y rosado: El color verde es el follaje que significa la vida que Dios nos da  en forma gratuita y sin merecerlo, el morado nos recuerda el espíritu de vigilia, penitencia y sacrificio que debemos tener para la llegada del niño Dios, la rosada significa a alegría que nos produce la cercanía del encuentro, y la blanca significa la luz  que el Señor Jesús representa para toda la humanidad. 

 Les Sugerimos Bendigan la corona con la Oración que nuestro Asesor nacional el Pbro. Ricardo Giraldo nos propone:

       BENDICION DE LA CORONA DE ADVIENTO.

 Puede llevarse al templo para ser bendecida por el Sacerdote, si no puede hacerlo, la puede bendecir la persona que dirige el núcleo familiar.

P/ Señor, que en tu  Hijo encarnado quisiste rebelarnos tu amor cercano al hombre, te damos gracias por este don de tu Misericordia. Que Tu bendición descienda sobre esta Corona y sobre todos los que con ella queremos preparar la venida de Jesús.

 Deseamos preparar nuestros corazones para le venida del señor Jesús con la docilidad  y el recogimiento del espíritu, uniéndonos a la Santísima Virgen e imitando fielmente su docilidad por la cual encontró complacencia a los ojos de Dios Mismo. 

 Al encender estas velas despierta en nosotros el deseo de esperar la venida de Cristo Rey del universo y única esperanza de la humanidad, para que cuando Él llegue seamos admitidos al Reino de los Cielos. Amén