Así se vivió el 18 Congreso Internacional de la Misericordia el Domingo en la mañana

Así se vivió el 18 Congreso Internacional de la Misericordia el Domingo en la mañana

El segundo día del Congreso Internacional, contó con la animación musical del Ministerio Divina Misericordia de la Casa de Bucaramanga. La jornada la abrió el laico Salvadoreño, Salvador Melara con la predicación :"El Laico en estado permanente de Misión", quien durante su intervención nos habló del mandato misionero que el Señor nos ha hecho a todos en el Evangelio de (San Mateo 28,18 – 20), y de la necesidad que tenemos, en este momento los laicos de estar bien formados, para poder ser auténticos discípulos y misioneros.

misericordia5También iniciando la mañana, tuvimos la oportunidad de realizar el camino diario de oración personal que fue dirigido por Juan Carlos Saucedo y Miguel Fernández. Un momento de especial bendición para todos los participantes.

misericordia3Juan Carlos Saucedo nuestro fundador dijo: El encuentro orante con la Palabra está cambiando vidas. Si tú haces que una persona se encuentre con la Palabra, esa persona se encuentra con los sacramentos, esa persona reza el rosario, esa persona reza la coronilla; pero primero se encuentra con Jesucristo " Palabra Viva".

Esa es la dinámica de contagiar a los otros, lo que la Palabra ha hecho en nuestro corazón.La Casa de la Misericordia está respondiendo al llamado que nos hace nuestra Iglesia, que nos hacían los obispos en Aparecida, y a la petición de producir misioneros de la Misericordia.


Durante la mañana también el laico Salvador Melara, nos acompañó con la predicación "Enviados a vivir y anunciar la Misericordia en la Familia", en la que nos recordó que la Iglesia nos enseña, que la Familia es la "Iglesia doméstica"; que la familia está constituida por un hombre y una mujer para que puedan procrear. Ahora las familias se están destruyendo. Por eso como católicos, tenemos una responsabilidad seria especialmente los padres de orientar, y ser los verdaderos guías de los hijos.

Los padres somos los primeros responsables en educar a los hijos. Nosotros como familia tenemos vivir una espiritualidad. Que nuestras casas sean un lugar donde se ore, donde se instruya a los hijos en el camino de la fe, donde se lea Palabra de Dios.

A los hijos hay que enseñarles la "Palabra de Dios" todos los días, enseñarles a orar. Hay gente que vive de manera hipócrita que en la casa son una gente y en la iglesia otra, y no ayudan a vivir un testimonio de vida cristiana. Cuando nosotros somos modelo, la gente observa y pregunta y quiere saber porque ustedes son diferentes. Tenemos que aprender a vivir esa espiritualidad en nuestras casas, que cuando la gente llegue diga así como dijo Pedro, que bien se siente aquí y no se quieran ir.

" Sus casas tienen que ser un lugar, donde Cristo este Glorificado" . Por eso nos dijo, el deber de los padres es educar a los hijos con el buen ejemplo y tomar la decisión clara de que a quien vamos a servir; a Dios o al mundo, recordando la cita de (Josué 24, 14 -15): "Tengan pues temor a Yave y sean fieles cumplidores y fieles en servirlo, dejen a un lado esos dioses que sus padres adoraron en Mesopotamia y en Egipto y sirvan solo a Yave".

Que todos podamos decir : Yo y mi casa, serviremos al Señor. Y terminó su enseñanza, exhortándonos a que si queremos tener amor a Dios, nos llevemos a la Santísima Virgen María a nuestras casas, porque a María se le llama Madre de Misericordia Ella es la madre de Jesús, que es la Misericordia Encarnada para redimirnos de nuestros pecados.