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Celebración Fiesta Patronal de Santa Faustina

Celebración Fiesta  Patronal de Santa Faustina
Con una jornada de oración, la celebración de la Santa Eucaristía y la bendición de las imágenes, la Comunidad de la sede de la Casa de la Misericordia Cristo Te Sana, celebró la Fiesta Patronal de Santa Faustina el 5 de octubre.

En esta fiesta acudimos a su especial intercesión, y recordamos su ejemplo de testimonio y virtudes heroicas que la llevaron al altar y que motivaron al Beato Juan Pablo II, durante su canonización en el año Jubilar, para presentarla como modelo y ejemplo de vida para el nuevo Milenio:

"Hoy es verdaderamente grande mi alegría al proponer a toda la Iglesia, como don de Dios a nuestro tiempo, la vida y el testimonio de sor Faustina Kowalska. La divina Providencia unió completamente la vida de esta humilde hija de Polonia a la historia del siglo XX, el siglo que acaba de terminar.

En efecto, entre la primera y la segunda guerra mundial, Cristo le confió su mensaje de misericordia. Quienes recuerdan, quienes fueron testigos y participaron en los hechos de aquellos años y en los horribles sufrimientos que produjeron a millones de hombres, saben bien cuán necesario era el mensaje de la misericordia".

Sor Faustina Kowalska dejó escrito en su Diario: "Experimento un dolor tremendo cuando observo los sufrimientos del prójimo. Todos los dolores del prójimo repercuten en mi corazón; llevo en mi corazón sus angustias, de modo que me destruyen también físicamente. Desearía que todos los dolores recayeran sobre mí, para aliviar al prójimo" (p. 365). ¡Hasta ese punto de comunión lleva el amor cuando se mide según el amor a Dios!

Este mensaje consolador se dirige sobre todo a quienes, afligidos por unas pruebas particularmente duras o abrumadas por el peso de los pecados cometidos, han perdido la confianza en la vida y han sentido la tentación de caer en la desesperación. A ellos se presenta el rostro dulce de Cristo y hasta ellos llegan los haces de luz que parten de su corazón e iluminan, calientan, señalan el camino e infunden esperanza.

¡A cuántas almas ha consolado ya la invocación "Jesús, en ti confío", que la Providencia sugirió a través de sor Faustina! Este sencillo acto de abandono a Jesús disipa las nubes más densas e introduce un rayo de luz en la vida de cada uno.

Y tú, Faustina, don de Dios a nuestro tiempo, don de la tierra de Polonia a toda la Iglesia, concédenos percibir la profundidad de la misericordia divina, ayúdanos a experimentarla en nuestra vida y a testimoniarla a nuestros hermanos. Que tu mensaje de luz y esperanza se difunda por todo el mundo, mueva a los pecadores a la conversión, elimine las rivalidades y los odios, y abra a los hombres y las naciones a la práctica de la fraternidad. Hoy, nosotros, fijando, juntamente contigo, nuestra mirada en el rostro de Cristo resucitado, hacemos nuestra tu oración de abandono confiado y decimos con firme esperanza: "Cristo, Jesús, en ti confío".

Con una jornada especial de oración, celebramos el día de nuestra Santa, quien nos ha dejado un legado de bendición para nuestras vidas y también nos ha trazado un caminito espiritual con su Oración del Transfórmame (Diario Divina Misericordia en mi Alma No 163) para que en nuestra intención diaria de oración, pidamos siempre al Señor Jesús que transforme toda nuestra vida en Su Misericordia, para que podamos ser vivos reflejos de su amor al prójimo, e instrumentos de Su Misericordia cada día.