Características de un integrante

Características de un integrante

Testigo: Tu eres una persona que haz experimentado la Misericordia de Dios haz reconocido la necesidad de su amor en tu vida y estás dispuesto a jugártela todo por el Señor.

Misericordia: "Cada alma debe reflejar en si Mi Misericordia" Tu contemplas la Misericordia que brota del Corazón de Jesús para tu vida, eso te inflama de tal manera que eres solidario con el que esta caído y maltratado. Diariamente deseas ser misericordioso, ser un reflejo de Dios en cada una de tus acciones. La Misericordia te sostiene y te hace paciente y perseverante en tu deseo de servicio y donación al prójimo, las contrariedades y dificultades no te detienen en tu deseo de trasmitir la misericordia.

Confianza: Tu confianza en Jesús está en constante crecimiento, esa relación te lleva influir en la vida de los demás de tal manera que los lleva a encontrarse con la Misericordia. Esa confianza en Jesús, te activa para tener seguridad en los proyectos que emprendes y al mismo tiempo te capacita para confiar en los demás, aun sabiendo que es muy probable que me fallen.

Fraternidad: Te reconoces Hijo de Dios y hermano de los hombres, descubres en cada uno de los que te rodean la imagen de Dios, no juzgas las apariencias porque eres capaz de ver siempre lo bello en el otro.

Santidad: Tu tienes claro que el objetivo de este caminar es que en tu vida se manifieste la Imagen de Dios, que logres alcanzar la santidad. Nada te detiene, con la gracia de Dios, superas tus debilidades, pecados, complejos y maltratos.

Familia: Valoras a tu familia, reconoces que ha sido el instrumento que Dios utilizo para darte la vida. Reconoces que en ella Dios desea hablarte, corregirte y amarte.

Formación: Estas siempre dispuesto a formarte, trabajas por tu autoformación, valoras los procesos formativos de la Casa de la Misericordia.

Comunidad: Te reconoces un ser en relación con los demás, valoras tu pequeña comunidad y reconoces que en ella estas llamado a crecer en medio de los problemas y dificultades. Valoras la gran comunidad de la Casa de la Misericordia y te identificas con el trabajo que en ella se realiza.

Universalidad: Reconoces la manifestación de la Misericordia en las demás fuerzas vivas de la Iglesia, te experimentas hermano de todos los hombres incluso de los mas alejados de la verdad. Te haces corresponsable de la salvación de todas las almas.