Vivimos Pentecostés pidiendo ser una comunidad de “Misericordia por el poder del Espíritu”

Vivimos Pentecostés pidiendo ser una comunidad de “Misericordia por el poder del Espíritu”

Juntos como Familia Espiritual de la Casa de la Misericordia, desde los diferentes lugares donde  hacemos presencia como obra, nos preparamos y celebramos  la fiesta de Pentecostés, implorando al Espíritu Santo que anime nuestro obrar para que  vivamos comunidades auténticas “rostros y oasis de misericordia”

Acogimos el subsidio de nuestro asesor espiritual el padre Ricardo Giraldo a través del cual pudimos reflexionar que la  comunidad es el espacio de la fraternidad donde vivimos el Reino que se hace misión al convertimos en profecía de la humanidad de Jesús, y recordamos que las  primeras comunidades cristianas buscaron vivir bajo el Espíritu de la Misericordia, y como en el libro de los Hechos de los Apóstoles podemos identificar algunas de sus actitudes. Asi, que  toda la vida de la comunidad primitiva de Jerusalén lleva las señales del Espíritu Santo, su guía y su animador invisible. Sabemos bien que no puede haber comunidades nuevas, promotoras de una Nueva Cultura de Misericordia sino es por la efusión perenne del Espíritu Santo en nuestras vidas.El Espíritu Santo es la Fuente de Misericordia. Es el alma de la Iglesia, el sacramento de Cristo, porque es el Vínculo de Amor compartido por el Padre y el Hijo.

El  mundo tiene necesidad de comunidades llenas de Espíritu Santo, que con fe dejan que el Espíritu de Dios irrumpa en ellas y florezcan los dones divinos, que les hagan testigos de la Misericordia por acción, con palabra y por oración (cfr. Diario santa Faustina 742). Debemos, al igual que las primeras comunidades cristianas, dejar que el Espíritu Santo se derrame de una manera nueva en nuestras vidas y que su acción nos mueva a vivir en amor en cada uno de nuestros grupos y comunidades.

Y con  la fuerza que caracteriza nuestras comunidades vivimos las Vigilias de Pentecostés. En Bucaramanga, nuestros servidores apoyaron las parroquias San Roque, María Madre del Divino Amor y el Divino Niño junto a los padres Alexander Perez Florez, el padre Miguel, los misioneros, el Ministerio Divina Misericordia, el grupo juvenil Jóvenes Libres en Jesús, un grupo de servidores y  con la compañía del cantautor católico Omar Alexander.

En la sede Jesucristo Nuestra Esperanza en Cali, el equipo de misioneras realizo la Vigilia de Pentecostés con la presencia del padre Abelardo, y del padre Jonathan, Vicario de la parroquia San Juan Bautista. En Panamá nuestros misioneros se prepararon para esta celebración la víspera de Pentecostés con un retiro en el que participaron más de 50 personas. En Bogotá nuestros hermanos servidores de la sede Cristo Te Sana, se prepararon con una vigilia el Viernes 2 de junio en la compañía de misioneros, simpatizantes y socios de la obra, y el sábado 3 de junio apoyaron la parroquia San Pedro Nolasco. Nuestros misioneros en San Gil, apoyaron la parroquia en   Villa Nueva. Los servidores de la sede Maria Auxiliadora en Cúcuta apoyaron pidieron la presencia del Espíritu Santo en la parroquia Nuestra Señor de las Angustias.

Los servidores y misioneros de San Juan Bosco en Chía y Honduras, se unieron en Vigilia por toda la obra, y los misioneros en Risaralda acompañaron esta efusión del Espíritu Santo desde la parroquia San José de Mistrató.

Gracias Señor por la presencia de Tu Santo Espíritu que se ha manifestado grandemente en nuestra obra impulsando y reavivando con más fuerza esta acción misionera.