Un Nuevo Año compartiendo el Encuentro Orante con la Palabra y poniendo todo en las manos de Dios

Un Nuevo Año compartiendo  el Encuentro Orante con la Palabra y poniendo todo en las manos de Dios

Desde los diferentes países donde nuestra obra hace presencia, infinitas gracias damos a Dios por el 2018 este Nuevo Año que nos regala, y por permitirnos continuar llevando el encuentro orante con la Palabra a más comunidades, familias, y parroquias a través de nuestros misioneros y de nuestro Manual de Oración : “Misericordia día a día”

A comienzos de Enero  nuestros misioneros en Paraguay promovieron   el método en la parroquia Santa Librada y  en algunas emisoras. En Rio de Janeiro nuestras misioneras Yuliet, Ana María, Marina Brandao, Natalia Carrillo y Biviana acompañaron   la pastoral de la parroquia Nossa Senhora da Consolata,  y al padre Manuel Sion.

En Honduras Mariano Moncada con la comunidad misionera del departamento de Olancho,  quienes el próximo mes de  febrero celebraran  su primer aniversario. Y en el hogar de la Madre de Calcuta, nuestra misionera Floripe  Reyes compartió el método, ofreció   la hora de la Misericordia y la Coronilla con esta comunidad.

En Villa Nueva Rosarito visitó la vereda Nacaregua del Pozo y compartió el encuentro orante con la Palabra con la familia Delgado.  En Santa Cruz de la Sierra ( Bolivia), nuestro fundador Juan Carlos Saucedo junto a su esposa Angélica, estuvieron de misión en  el Centro  Carismático de Santa Cruz de la Sierra.

Bendecimos a Dios por toda la labor de la obra en el 2017 como lo expresó nuestro fundador, un balance positivo: “Para la gloria de Dios fue maravilloso, Iniciamos trabajo en el Brazil y se consolidó en el Ecuador, en Paraguay,  en  Bolivia con el libro Misericordia día a día. El proyecto para jóvenes que se recuperan de la droga en la  finca Juan Pablo II en San Gil, la finca en Rionegro Antioquia que fue  dada en comodato para la realización de  retiros, encuentros, escuelas. Muchas más personas están encontrándose con la Palabra, muchos más jóvenes están acercándose a la obra y eso nos da mucha alegría”.

Y nos unimos en este nuevo Año 2018 para vivirlo siguiendo la recomendación de nuestro fundador poniendo todo  en las manos de Dios: “Asumamos el 2018 en las manos del Padre Dios. Vamos a la tener un año exitoso si permitimos que Él nos sostenga, si la esperanza la tenemos en Papá Dios,  porque Él es el único que nos sostiene, nos va aclarar el rumbo, el camino, nos va ayudar en las decisiones. Nos va a dar el carácter para asumir las  responsabilidades, y nos va a dar la capacidad para fecundar la vida espiritual en muchos.