Surgen vocaciones en nuestra obra a la Vida Consagrada.

Surgen vocaciones en nuestra obra a la Vida Consagrada.

El pasado 1 de mayo en una celebración privada de nuestra obra en la sede Cristo Te Sana de la ciudad de Bogotá, se llevó a cabo una ceremonia de un mayor compromiso al llamado a una vida consagrada de nuestras misioneras Ana María Gómez Villada y Karla Magally Suarez Vargas, en su deseo de seguir en el discernimiento y asumir esta nueva experiencia hacia la vida consagrada con el acompañamiento de la obra, bajo la orientación y guía de nuestra Iglesia. Ya a finales de marzo en Albán Cundinamarca Quenie Sanchez había hecho su compromiso durante el retiro de coordinadores para dar inicio a esta experiencia de “Esclavas Misioneras de la Misericordia”.

La celebración eucarística fue presidida por el padre Ricardo Giraldo Múnera, asesor espiritual de la obra, y contó con la presencia de nuestro fundador Juan Carlos Saucedo junto a su esposa Angélica miembros de la comunidad, jóvenes misioneros, familiares de las misioneras, servidores y amigos cercanos.

Durante el saludo que dio nuestro fundador dijo: “Estamos en un proceso de construcción así comenzó la dinámica de la Casa de la Misericordia, y así comienzan  todas las dinámicas. Igual pasa en la dinámica de la vida religiosa. Entre ellas van discerniendo, preguntándole al Señor junto a nosotros, que es lo que quiere de las Esclavas Misioneras de la Misericordia, y ustedes querida familia espiritual son testigos de este acontecimiento para la eternidad y para la vida de cada una de ellas.

Hoy estamos escuchando la voz de Dios que las llama en este momento. Esa voz de Dios que nos dice te consagré para ser profeta, desde el vientre de tu madre yo ya te conocía . Ellas le han preguntado al Señor, y han sentido en su corazón,  después de un discernimiento, después de un camino de más de un año. Es una alegría muy grande porque es también una maternidad espiritual y  una paternidad espiritual que asumimos junto a mi esposa Angelica en la Casa de la Misericordia”

En la homilía el padre Ricardo dijo, que “ esta experiencia que surge en nuestra obra con este compromiso de nuestras misioneras de una entrega más especial al Señor, se vuelve un regalo de Dios. El mundo ofrece placer, beneficios, pero la persona que ha buscado y encuentra al Señor descubre el Tesoro, la Perla Preciosa. El trabajo de una Esclava Misionera de la Misericordia, al modo como se lo dice Jesús a Santa Faustina, es : Recorrerás el mundo trayéndome todo tipo de almas”

 Finalizamos esta celebración con un momento fraterno de ágape con los miembros de la gran familia espiritual que estuvieron presentes,  rodeando y acompañando estas nuevas vocaciones con nuestra oración y acción de gracias al Señor.