La visita del Papa Francisco a Colombia, nos deja un profundo amor a la Iglesia Católica

La visita del Papa Francisco a Colombia, nos deja un profundo amor a la Iglesia Católica

“cada solemnidad en la santa Iglesia me da un conocimiento más profundo de Dios y una gracia especial… por eso me preparo a cada solemnidad y me uno estrechamente al espíritu de la Iglesia  (Santa Faustina Diario 481).

Unidos en oración y con la alegría de sentirnos acogidos como Familia Espiritual al interior de nuestra Iglesia Arquidiocesana y colombiana, la visita del Papa Francisco nos deja  un profundo amor a nuestra Iglesia Católica.

Así lo experimentamos durante estos días en los que pudimos ver  como esta Visita Apostólica del Primer Papa Latinoamericano que recorría  nuestra patria, nos unía en torno al Pastor, y nos permitia vivir la unidad de una comunidad viva, que  como Iglesia Católica en medio de la riqueza y carismas, nos congregaba.

Presenciamos el servicio y apoyo de los laicos, de los jóvenes, de los músicos, de los diáconos, la participación de las parroquias, los obispos. Todos en comunión en torno al Vicario de Cristo.Todos con un solo corazón: sacerdotes, obispos, comunidades religiosas, jóvenes, adultos, y miles de fieles reunidos preparándose espiritualmente,  para vivir este encuentro histórico y muy significativo con el Papa Francisco.

Una visita que nos animó a todos a no perder la unidad. Nos volvimos a unir  como colombianos, y sin lugar a dudas esta visita  deja en evidencia, que el pueblo colombiano sigue siendo un pueblo que manifiesta su fe, y que como creyentes podemos dar un gran aporte en tolerarnos, en aceptarnos más allá de las diferencias que podamos tener.

Una visita que nos permite crecer como católicos a dimensionar lo grande que es la Iglesia, y a poner en práctica como lo decían los jóvenes que participaron de este gran encuentro,  las enseñanzas de Francisco cuando los ha invitado  a armar lío, y ayudar a los demás dando el “Primer Paso” para salir de las  zonas de confort, y que deja como gran enseñanza : “No  dejarnos quitar la alegría, no dejarnos robar  la paz, y  ni la  esperanza. …Basta ser una persona buena para que haya esperanza, y cada uno de nosotros puede ser esa persona”.

Nos quedamos con estos mensajes en nuestro corazón, con su bendición y sus enseñanzas,  que nos animan  a acercarnos  a los más vulnerables, a los que han sufrido duros momentos, a los que han sido víctimas de tantas injusticias, a  ser una iglesia en salida, y a ser transmisores del amor misericordioso de Dios desde cada una de nuestras acciones.

Profunda huella deja esta visita Apostólica  del Papa Francisco. Momentos muy significativos que perduraran en nuestro recuerdo,  y que se proyectarán en nuestras familias, parroquias,  acciones  pastorales y comunitarias, que nos invitan a dar un paso hacia un cambio nuevo.

Una visita, que  favoreció e incrementó el amor a la Iglesia y nos deja como tarea la enseñanza que también nos da  Santa Faustina: “Como una buena hija reza por su madre,…cada alma cristiana debe rezar por la Iglesia que para ella es la mejor madre”. (Diario 551).

Visita, que nos compromete a seguir orando por el Papa Francisco, cabeza visible de nuestra Iglesia Católica para que el Señor lo ilumine, y ayude a guiar la barca  por los caminos del evangelio.