La gran Familia Espiritual de la obra profundizó, en la Misericordia de Dios como “Fuente de Milagros y Maravillas” en Panamá

La gran Familia Espiritual de la obra profundizó, en la Misericordia de Dios como “Fuente de Milagros y Maravillas” en Panamá

Con la alegría de encontrarnos como familia espiritual hermanos de Paraguay, Colombia, Perú, Brasil,  Ecuador, Honduras, Venezuela y los  Estados Unidos se dieron cita el pasado mes de octubre en Panamá  durante el 21 Congreso Internacional de la Misericordia para reflexionar en la Misericordia de Dios: “Fuente de Milagros y Maravillas” .

Los anfitriones nuestro fundador, su esposa  Angélica, sus hijos y la comunidad San Francisco de Asís, junto al grupo de Misioneros que apoyan el Hogar Malambo y Rememi la fundación que atiende jóvenes en recuperación de la adición a las drogas fueron los encargados de recibir y atender cada una de las delegaciones que arribaron a la impactante ciudad de rascacielos.

Allí en esta ciudad llena también de contraste entre lo antiguo y lo nuevo, el Señor nos reunió nuevamente para encontrarnos como familia de la  Misericordia, para profundizar en la Misericordia de Dios, su mayor atributo como “Fuente de Milagros y Maravillas”. Un momento inigualable para compartir  este caminar de Dios en la obra, y el proyecto Misioneros de la Misericordia con nuestro método de Oración: “Un Camino Diario de Oración”, que gracias a Dios está fortaleciendo el compromiso y  el encuentro orante con la Palabra en más familias del continente.

Momentos llenos de la alegría, de gozo por el encuentro , y  de  expectativa por lo que  viviríamos en esta oportunidad hicieron parte del primer día en el que las diferentes delegaciones de participantes hicieron su arribo al  Centro Arquidiocesano de la Divina Misericordia Parroquia San Mateo Apóstol, en Paitilla, lugar donde Dios ha visto nacer a muchos hermanos a la vida espiritual y donde  Dios ha obrado grandes milagros en el corazón de muchas personas y familias. Allí nos encontramos justo en la clausura de los 100 años de las apariciones de Nuestra Señora en Fátima Portugal en una jornada de adoración eucarística y la celebración eucarística presidida por el padre Jonathan  Villamizar que dio apertura a este primer día de Congreso, dando   gracias a Dios por todos los países presentes, y  día en que la obra hizo un reconocimiento al sacerdote panameño David Cosca, con quien se dio inicio al primer Congreso Internacional de la Misericordia en Colombia.

Días en los que pudimos experimentar en un ambiente fraterno y de oración con el santo rosario, la Adoración eucarística, la Coronilla a la Divina Misericordia y  las celebraciones eucarísticas, el gran amor de Dios. Así como  recoger a través de los testimonios de los misioneros y de algunos de los predicadores que nos acompañaron cuantas maravillas Dios puede obrar en el corazón de todo creyente cuando confía plenamente y se abandona al poder de Dios.

Eso lo pudimos evidenciar en el testimonio de 20 misioneros que se encuentran dando  un año  y más al Señor en la misión, en los países donde la obra hace presencia. Jóvenes, profesionales, familias misioneras y algunos adultos que contaron, que para ellos regalar un año al Señor en la misión al interior de la Casa de la Misericordia les ha permitido experimentar: Que Dios hace todas las cosas nuevas. Ver a Dios como el Padre Providente, tener una Familia Espiritual. Sentir que cuando tienes una experiencia real y profunda con Dios, tu vida ya no es la misma, que el Señor te toma y no te suelta. El gozo y la felicidad de servirle al Señor, la alegría de llevar y compartir la Palabra de Dios con personas que no la conocen; y que en la comunidad y en los hermanos Dios está vivo.

Días de intenso aprendizaje y de  enseñanzas muy valiosas y enriquecedoras para nuestro servicio en la Iglesia,  apostolado, familia  y misión con los invitados especiales  que acompañaron el  segundo y tercer día de Congreso en el hotel Panamá en esta oportunidad con  Monseñor Juan Vicente Córdoba obispo de Fontibón en Colombia con su enseñanza: “ Misericordia, verdad y la Cultura de la Muerte”, en la que nos recordó que la misericordia no borra la verdad, la exalta. Y desde ahí levanta al caído, y nos invitó a tratarnos con “Claridad y Caridad”:  Es importante la verdad, pero una verdad que no atropelle. La claridad nunca debe ir sin la verdad.

Ricky Penman con su predicación: “Misericordia Fuente de Maravillas y Milagros”: Nos enseñó que mientras más desanimado estemos más tenemos que orar, y nos motivó a nunca desconfiar en la gloria de Dios y en lo que Dios puede hacer. Martha Sarmiento de Reyes y su esposo Saulo Reyes con el Tema: “Familia y comunidad, lugares de salvación” nos dejaron como enseñanza que la  mejor medicina es Jesús en el sacramento de la reconciliación y en la Eucaristía, y la  mejor receta médica es la  Palabra de Dios. Y nuestra obra nos  ofrece Misericordia Día a Día: “La invitación si tú eres de los que dice es que no sé cómo hablarle a mi marido, es que no sé cómo decirle a mis hijos para acercarlos a las cosas de Dios. Saca el Misericordia día a día e invítalos a que te acompañen a hacer el camino Diario de oración. Vuelve tu casa un lugar de salvación. vuelve tu familia un lugar de salvación, vuelve tu comunidad un lugar de salvación. Acércate a la Palabra de Dios. Acerca los tuyos a la Palabra de Dios y te vas a dar cuenta que cambiaras tú, tu familia, tu parroquia, y tu comunidad.”

Izaías de Souza Carneiro, de Brasil con el tema,” Iglesia Familia de Dios” nos regaló una enseñanza y recomendación para que seamos eucaristía para nuestras familias: “Dios es alimento para enseñarnos, que tenemos  que ser hombres y mujeres eucarísticos y misericordiosos. Dios no necesita de nuestros trabajos, si no de nuestros corazones. Dios necesita de corazones de hijos, de hijas. Que, así como Él se tornen en alimento para sus casas. Dios quiere que llevemos a nuestras casas un “Corazón Nuevo”: La capacidad de amar, de perdonar, de crear como Él crea. Dios desea ser el alimento de su casa. Y si su familia no va a la Eucaristía, usted tiene que ser la eucaristía que entra y alimenta las personas que están allá”.

nuestro fundador Juan Carlos Saucedo con el tema: “La Palabra de Dios celebrada, conocida y difundida”, nos exhortó a orar con la Palabra de Dios. Durante su intervención contó como Dios fue colocando en el corazón de la obra una propuesta clara, lo que dijo el Papa Benedicto XVI : Si se promueve el encuentro orante con la Palabra de Dios, se producirá una Nueva Primavera Espiritual en la Iglesia. Nos invitó a hacernos misioneros de la Palabra, comunicando esta Palabra: “Yo vivo esta experiencia de orar con la Palabra con un método ordenado, la vivo y cuando yo quiero comunicar esta Palabra, me hago misionero de la Palabra”.

También nos acompañó el Padre Teófilo Rodríguez Díaz. Sacerdote panameño nacido en Colón. Fundador y responsable de la “Fraternidad de la Divina Misericordia de los Sagrados Corazones de Jesús y María”.

Tres días de Congreso que nos permitieron reunirnos en torno a maravillosos testimonios del obrar de Dios en el corazón de muchas personas que el Señor ha puesto cercanas a la Casa de la Misericordia como el de la hermana Lourdes Reims Flórez a quien nuestro fundador conoció hace dos años. Religiosa que contó que para ella ser misericordiosa es llevar el amor de Dios y ponerlo en práctica. Esa ha sido su experiencia. Ese es el ejemplo que ella nos dio durante estos días de Congreso en el Hogar Malambo obra de beneficencia de la que es la directora,  que acoge a niñas, niños y adolescentes en estado de vulnerabilidad donde ella junto a un grupo de religiosas les regalan a estos chicos amor, los orientan, acompañan y les ofrecen, lo que Dios provee en su infinita Misericordia

Bendecimos a Dios porque este fue el hogar que acogió a muchos de los peregrinos que participamos del 21 Congreso Internacional de la Misericordia. Hogar que queda justo al frente de la sede de la Casa de la Misericordia en Arraiján. Gracias a la hermana Lourdes  que ha dejado una casa del hogar para las misioneras de la obra que hacen presencia en Panamá. Un testimonio maravilloso de la misericordia que llenó el corazón de quienes durante estos días conocimos de cerca esta experiencia y testimonio de la misericordia que ahora también acompañan nuestras misioneras y  obra en Panamá.

Gracias Dios por estos días  del XXI Congreso Internacional de la Misericordia, en los que junto a otros hermanos del continente nos permitiste glorificar Tu misericordia. Por estos días llenos de tu presencia, de fraternidad, cercanía y el milagro de Tu bendita Palabra que está transformando, sanando y llenando de fe, ánimo y esperanza la vida de muchas familias, jóvenes, y adultos.. Bendito seas.