La Casa de la Misericordia rindió homenaje a Nuestra Señora de Chiquinquirá en la Catedral Primada de Colombia.

La Casa de la Misericordia rindió homenaje a Nuestra Señora de Chiquinquirá en la Catedral Primada de Colombia.

Este domingo 3 de septiembre nuestra comunidad Cristo Te Sana, rindió un sentido homenaje de Veneración y amor a la Santísima Virgen María, con el rezo del Santo Rosario a las 3 de la tarde en la Catedral Primada de Colombia en Bogotá.

Momentos de gran alegría y bendición vivimos como comunidad durante este día y desde el 2 de septiembre  durante la procesión a la Catedral de Bogotá, y entronización de la imagen de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, patrona de Colombia;  que contó  también con  los honores de la guardia Presidencial, así como de miembros del Ejército y de la Policía.

 El recibimiento también estuvo lleno de una lluvia de pétalos de rosas, y la presencia de cientos de fieles congregados, quienes con pañuelos blancos, banderas y  de fondo, el himno Reina de Colombia, recibieron  desde muy temprano a  Nuestra Señora.

Participamos de la  Eucaristía presidida por el Señor Cardenal Rubén Salazar, quien durante  su homilía nos invitó a pedir la intercesión de la Santísima Virgen María para ser auténticos discípulos de Jesucristo: “ La Virgen María ha salido de Chiquinquirá, ha venido a Bogotá para acompañarnos a nosotros, no solamente a Bogotá, sino a todo el país en estos cuatro días de los cuales el Papa Francisco nos visita con la Palabra de Dios, con su amor, signo del amor misericordioso de Dios, y  con su amistad que nos desborda de emoción. La Virgen nos acompaña en este momento especialísimo para nuestra patria, para nuestra Iglesia. Así también, nosotros debemos acompañar a los demás en sus procesos de vida a veces difíciles,  a veces no tan claros;  pero con la certeza que el Señor está ahí. Está conduciendo la historia de cada uno,  y está haciendo posible que cada uno pueda abrir su corazón para aceptar la salvación que el Señor le ofrece. ...Bendito sea el Señor ahora y por siempre, porque Él permite que Nuestra Señora venga al corazón de Colombia, para hacernos a todos con su intercesión, capaces de ser auténticos discípulos del Señor Jesucristo. El Señor permitirá que todos demos el Primer Paso hacia Él,  y nos encamine, hacia una patria en auténtica paz”.

Acompañamos a la Madre de Dios y Madre nuestra, patrona de Colombia durante estos días  como comunidad, unidos a la multitud de peregrinos que entran a la Catedral de Bogotá,  a llevarle sus peticiones.

Estuvimos presentes   entregándole  nuestras súplicas,  y plegarias,  unidas de oración por nuestra patria, familias y por toda la gran “Familia Espiritual”, que al interior de nuestra obra siguen extendiendo su petición: “Hagan lo que El les diga”. Le pedimos especialmente bendiga nuestro Proyecto Misioneros de la Misericordia, para que con su ayuda podamos seguir llevando a todos la fuerza de la Palabra de Dios, que sana y transforma vidas.