Despidiendo el 2018 con Lluvia de Bendiciones

Despidiendo el 2018 con Lluvia de Bendiciones

Iniciando el Adviento nos reunimos como Familia Espiritual en las diferentes sedes de la Casa de la Misericordia para agradecer las bondades del Señor durante el 2018.

Con una Jornada de Acción de gracias reconocimos los beneficios de la Misericordia en este año que culmina y sumergimos en su mar insondable el próximo año .

Del legado de Santa Faustina hemos aprendido a ser agradecidos, así lo dejo escrito en su Diario: Me sentía sumamente feliz, me pareció que entré en la vida del paraíso. De mi corazón brotó una sola oración, la de acción de gracias. (Diario 17).

El Papa Francisco ha dicho que “Un cristiano que no sabe dar gracias ha olvidado el lenguaje de Dios” (Papa Francisco. Mayo 13 de 2015)

Con el lema: Bendeciré al Señor con toda mi alma; y no olvidaré ninguno de sus beneficios (Salmo 103), la gran familia espiritual de la obra dio infinitas gracias al Señor. En Villavicencio se llevó a cabo en la parroquia Cristo Sacerdote el 1 de diciembre, y contó como invitados con los sacerdotes Carlos Eduardo Quintero Rivera, Carlos Arturo Portela Yara, y Juan Carlos Maldonado la Torre. En Bucaramanga estuvo como invitado especial el padre Álvaro Jaramillo y el padre José Guillermo Uribe Puyana asesor de la sede; en Medellín acompaño este momento de Acción de Gracias el padre Ricardo Giraldo ( asesor espiritual de la obra); en Cúcuta el evento estuvo acompañado con la presencia del padre Jesús Esteban Osorio Solano ( párroco de la Catedral de San José), padre Luis Armando Quintero ( párroco de Santa María Rosa Mística), padre José David Caña Perez ( Párroco de Santa Marta). En la sede Cristo Te Sana en Bogotá estuvo el padre Edgar Alarcón ( asesor espiritual de esta sede);en Cali Lluvia de Bendiciones contó con la presencia del padre Juan Sebastián Zuluaga López , y Ana Isabel Hernández ( Psicológa y Coordinadora Nacional de la CDLM)

Con alabanza, adoración, oración, y la celebración eucarística, nos  reunimos en una  actitud agradecida, reconociendo las múltiples muestras de amor divino, esa “vida divina contenida en la Iglesia” (cfr. DSF 1758), por la que la Casa de la Misericordia con sus koinonias o pequeñas comunidades, con sus ministerios, sus misioneros, y sus actividades de oración y evangelización, con su acogida a quienes llegan a cada casita, se convierte en “oasis alegre de misericordia”

También agradecimos al Señor por  la Iglesia, y preparando la Navidad pedimos la poderosa intercesión de María modelo de acción de gracias  que nos da ejemplo de acogida de los  dones de Dios, hasta agradecer por los innumerables beneficios de la Misericordia (cfr. Lucas 1,48-54): "Proclama mi alma la grandeza del Señor…". Pedimos a la Virgen que nos ayude a comprender que todo es don de Dios, y a saber agradecer.

Y para finalizar pedimos a Dios que nos ayude como cristianos a ser portadores de esperanza, testigos de su amor testificando su gran bondad y misericordia.