Continuamos unidos a la campaña de la Iglesia a beneficio de nuestros hermanos venezolanos en el Hogar Divina Providencia en Cúcuta

Continuamos unidos a la campaña de la Iglesia a beneficio de nuestros hermanos  venezolanos en el Hogar Divina Providencia en Cúcuta

Ante la crisis humanitaria que  viven cientos de venezolanos que han arribado a Colombia, nuestra comunidad Casa de la Misericordia María Auxiliadora en la ciudad de Cúcuta, sigue unida a la labor que la Iglesia ha venido realizando junto con otros movimientos de laicos, en la casa de paso “Divina Providencia”, apoyando en la elaboración de almuerzos y motivando un encuentro con Dios a través de la Palabra.

A mediados del mes de enero en un encuentro de nuestros servidores y misioneros de la misericordia con   Monseñor Víctor Manuel Ochoa Cadavid, obispo de la  Diócesis de Cúcuta,  en el hogar  Divina Providencia, fue muy reconfortante por las palabras que  dio a los servidores: “ Gracias por todo el bien que hacen. Gracias muchísimas gracias porque ustedes están cumpliendo con una obra de misericordia,  dar de comer al hambriento y dar de beber al sediento”.

Este testimonio de poner en acción la misericordia, ha sido una  experiencia de salida para nuestros misioneros, de ir a ofrecer no solo la ayuda física, sino también el alimento espiritual de la Palabra de Dios, llevando  el consuelo, el ánimo y la esperanza  a estos hermanos, producto del éxodo ocurrido durante los últimos dos años a nuestro país especialmente por la zona fronteriza.

Rosita Osorio, Coordinadora de la Casa de la Misericordia María Auxiliadora dijo que esta experiencia servicio y evangelización, de todos  los jueves desde las 7:30 de la mañana,  en la casa de paso “ Divina Providencia” ubicada junto a la parroquia San Pedro Apóstol, en el sector La Parada, donde un grupo de servidores  ayuda en  la preparación de los alimentos para los cientos de niños, ancianos y adultos que allí acuden, desde el 5 de junio de 2017, ha sido una oportunidad para dar gracias a Dios porque son muchos los testimonios que  los servidores han recogido de como el encuentro orante con la Palabra, está acompañando,  protegiendo  y  llenando de fortaleza la vida de estos hermanos venezolanos que acuden a este hogar de Paso.

El Papa Francisco al concluir el Jubileo extraordinario de la Misericordia a través de la Carta Apostólica “Misericordia et misera” nos decía :Es el momento de dejar paso a la fantasía de la misericordia para dar vida a tantas iniciativas nuevas, fruto de la gracia. La Iglesia necesita anunciar hoy esos «muchos otros signos» que Jesús realizó y que «no están escritos» (Jn 20,30), de modo que sean expresión elocuente de la fecundidad del amor de Cristo y de la comunidad que vive de él. Han pasado más de dos mil años y, sin embargo, las obras de misericordia siguen haciendo visible la bondad de Dios…Todavía hay poblaciones enteras que sufren hoy el hambre y la sed, y despiertan una gran preocupación las imágenes de niños que no tienen nada para comer. Grandes masas de personas siguen emigrando de un país a otro en busca de alimento, trabajo, casa y paz.

Unidos a estas iniciativas y con la confianza en el poder transformador que esta produciendo el Encuentro Orante con la Palabra a través de nuestro Manual Misericordia día a día, bendecimos a Dios por esta oportunidad de  apoyar este servicio y de realizar esta obra de misericordia con nuestros hermanos venezolanos.