Bendecidos por la presencia permanente del Santísimo Sacramento en nuestra sede en Chía

Bendecidos por la presencia  permanente del Santísimo Sacramento en nuestra sede en Chía

 Oh Hostia Viva, mi única Fortaleza, Fuente de Amor y de Misericordia, abrazo al mundo entero, fortifica a las almas débiles.  Oh, bendito sea el instante y el momento en que Jesús [nos] dejó su misericordiosísimo Corazón. (DSF 203)

 La Familia Espiritual de la Casa de la Misericordia se une en Acción de Gracias por la aprobación  de Monseñor  Héctor Cubillos Peña, Obispo de Zipaquirá  del Decreto, autorizando la reserva del Santísimo  en la sede de la obra en Chía “San Juan Bosco”.

Jesús Eucaristía es confiado permanente a nuestra comunidad para adorarlo y amarlo en el Oratorio Privado . Una  bendición y compromiso para estar  en silencio por un tiempo ante al Señor presente en el Santísimo Sacramento, una de las experiencias más auténticas de nuestro ser Iglesia …el verdadero amor, y la verdadera amistad viven siempre de esta mirada recíproca, de silencios intensos, elocuentes, plenos de respeto y de veneración, para que el encuentro sea vivido profundamente, de modo personal y no superficial, como lo enseño el Papa Emérito Benedicto XVI

También como  lo decía San Alfonso María de Ligorio:“Entre todas las devociones, ésta de adorar a Jesús sacramentado es la primera, después de los sacramentos, la más apreciada por Dios y la más útil para nosotros.”; y como lo enseño  San  Juan Pablo II, en su exhortación apostólica Dominicæ Coenæ, que «la Iglesia y el mundo tienen una gran necesidad del culto eucarístico. Jesús nos espera en este sacramento del amor. No escatimemos tiempo para ir a encontrarlo en la adoración, en la contemplación llena de fe y abierta a reparar las graves faltas y delitos del mundo. No cese nunca nuestra adoración» 

Agradecemos inmensamente este regalo de la Divina Misericordia para nuestra obra presente en Chía, para Jairo Mora su coordinador y toda la comunidad que se reúne allí todos los días para implorar la misericordia de Dios por las necesidades de la Iglesia, de las familias y de todos los que confiadamente depositan sus intenciones y peticiones de oración.